¿Es gripe u otra cosa?

Infección viral podría no ser influenza Malcom RitterNUEVA YORK/ AP Roman, Times, serif»> ¿Es gripe u otra cosa? Infección viral podría no ser influenza Malcom RitterNUEVA YORK/ AP Ver infografía El Papa Juan Pablo II podría haber regresado al hospital para combatir una infección que surgió como una complicación de la influenza o la enfermedad […]

  • Infección viral podría no ser influenza

Malcom RitterNUEVA YORK/ AP

Roman, Times, serif»>
¿Es gripe u otra cosa?



Infección viral podría no ser influenza

Malcom Ritter
NUEVA YORK/ AP




Ver infografía

El Papa Juan Pablo II podría haber regresado al hospital para combatir una infección que surgió como una complicación de la influenza o la enfermedad parecida a ésta que padeció recientemente, especularon el jueves médicos estadounidenses.

El Vaticano no ha difundido detalles sobre el padecimiento del Papa, pero los expertos dicen que la gente no sufre una recaída de la influenza en sí. Más bien, la gripe puede provocar una infección bacterial como la neumonía o la bronquitis, que es una inflamación de los conductos que llevan aire a los pulmones.

También es posible que la enfermedad inicial del Papa a principios de este mes no haya sido influenza propiamente hablando, sino una infección parecida, dijo el doctor William Hall, especialista en medicina geriátrica, de la Universidad de Rochester.

Una infección viral de ese tipo, que afecta el sistema respiratorio, puede producir en los ancianos una enfermedad más prolongada parecida a la influenza, señaló.

El Vaticano se ha referido a las enfermedades del Papa de 84 años como un “síndrome de influenza”. Los expertos indicaron que diversas enfermedades normalmente son llamadas “gripe”, incluso cuando no hayan sido causadas por un virus de la influenza.

Hall y el doctor William Schaffner, experto en influenza, de la Universidad Vanderbilt, conjeturaron que el Pontífice podría padecer una insuficiencia cardíaca congestiva, un problema que puede ser corregido en el que el corazón no puede bombear sangre suficiente para satisfacer las necesidades del cuerpo. Eso puede producirse después de un caso de influenza, afirmó Hall.

También es posible que el Papa tenga un resfriado o verdadera influenza si es que no la tuvo antes, o si entró en contacto con una cepa distinta de este virus, dijo el doctor Martin J. Blaser, presidente del Departamento de Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York.

Pero la edad del Papa, su postura inclinada y el mal de Parkinson incrementarían el riesgo de que enfermara de neumonía como complicación de una infección, dijo Blaser, presidente electo de la Sociedad Norteamericana de Enfermedades Infecciosas.

Los expertos dicen que el Parkinson y la postura inclinada podrían dificultarle al Papa mantener fuera de sus pulmones a las bacterias que provocan la neumonía, en parte al afectar su capacidad para toser.

En un anciano, enfermarse de nuevo después de padecer influenza “no es una buena señal’”, dijo Hall, porque “cada uno de estos episodios tiene consecuencias y debilita muchas partes del cuerpo’”, volviéndolo más susceptible a problemas posteriores. Schaffner reconoció que los síntomas del Papa son “dignos de atención y graves”.

Sin embargo, Hall indicó que el Pontífice está recibiendo atención médica de vanguardia. “Existe una posibilidad razonable de que salga de ésta”, afirmó.

“Esperamos que con los cuidados adecuados pueda sortear esto… y recuperarse”, manifestó Schaffner.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí