Alfonso Goussen Calderón
Después de varios meses de estar meditando alrededor del comportamiento empresarial de la empresa española Unión Fenosa, he decidido exponer públicamente mi problema que me imagino es también el de otros muchos nicaragüenses.
Esta empresa ha venido haciéndonos cobros indebidos que nos hacen cada día más pobres. Baso mis argumentos en lo siguiente: primero, antes de que esta empresa se estableciera en Nicaragua, más precisamente hasta agosto del año 2002, yo tenía un consumo mensual que oscilaba de 104 hasta 145 kwh. Casualmente, debido al salto a 145 kwh presenté un primer reclamo y no me dieron la razón y sólo me prometieron venir a revisarme y calibrar el medidor para luego resolver que todo estaba correcto.
Por este problema presenté varios reclamos en los meses siguientes y siempre me dijeron que todo estaba bien; no seguí reclamando y el consumo siguió incrementándose hasta llegar a la fecha a 208 kwh.
El colmo, es que ahora nos cobran el impuesto municipal sobre ventas cuando son ellos los que deben pagarlo debido a que los vendedores no somos los usuarios. Asimismo, se las ingenian para no dar cumplimiento de la Ley número 160 que protege a los jubilados.
También he derivado que Unión Fenosa al calibrar los medidores preparan estos aparatos de manera que marquen un consumo que no es el que realmente corresponde al cliente, sino mayor, lo que sin lugar a dudas les favorece.
Es urgente que entre en funciones la Superintendencia de Servicios Públicos para que designe a otra empresa calibradora de estos medidores en base a los estándares mundiales. Sólo por medio de esta Superintendencia, los nicaragüenses no seremos estafados más.
Masatepe