El procesamiento de la carne kosher dista de los procedimientos convencionales.

Carne kosher, un rito como Dios manda

Autoridades rabínicas visitaron matadero para sondear negocios María Acuña Herrera Ver gráfico “Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis”. Basado en esta cita bíblica del Antiguo Testamento, centenares de miles de judíos alrededor del mundo pagan altas cantidades de dinero por adquirir carne kosher. Con este término hebreo se designa que […]

  • Autoridades rabínicas visitaron matadero para sondear negocios

María Acuña Herrera

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“Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis”. Basado en esta cita bíblica del Antiguo Testamento, centenares de miles de judíos alrededor del mundo pagan altas cantidades de dinero por adquirir carne kosher.

Con este término hebreo se designa que algo (alguna comida) está apto o apropiado para su consumo y para comer carne los judíos primero deben hacerla kosher (aceptable para Dios drenando la sangre del animal).

Ellos creen que el alma del animal se encuentra en la sangre, la cual se considera sagrada. De esa manera se logra que las comidas no sólo sean para el cuerpo, sino para el espíritu.

Para lograr que empresas y negocios conquisten este mercado deben cumplir con una serie de requisitos y luego ser reconocidos por compañías certificadoras como Natural Food Certifiers.

A nivel regional países como México se encuentran entre los principales exportadores de este tipo de carne. Sin embargo luego de una visita encabezada por el judío Reuven Flamer al Nuevo Carnic, este matadero se perfila como buen candidato para atrapar a este difícil mercado.

“Hace dos meses vino un grupo de judíos de la Natural Food Certifiers en Nueva York interesados en conocer las instalaciones y considerar la idea de comprarnos carne kosher. Ellos estaban interesados en los cortes industriales y selector”, explicó Enrique Moncada, socio del matadero.

“No le tenemos miedo a las exigencias internacionales, sino que nos gustan los retos porque consideramos que dispones de las condiciones y del personal calificado para ofrecer calidad”, aseguró Moncada.

OBTENER Y MANTENER CERTIFICACIÓN

Para otorgar la categoría kosher a un producto o establecimiento éste debe ser supervisado por un rabínico que toma en cuenta el proceso utilizado. La inspección incluye examinar todos los equipos, utensilios, vajillas, y materia prima. Si todo está en orden, se otorga la certificación.

“Inspeccionaron la faena, las facilidades con las que contamos. Nosotros les hicimos saber que dispondríamos de un área para procesar las carne kosher. Eso permitió que se fueran impresionados de la calidad higiénica del matadero”, recalcó el socio del Nuevo Carnic, único matadero certificado para exportar la llamada carne orgánica.

Una vez otorgada la certificación se debe mantener un supervisor a tiempo completo en el negocio. Éste debe descansar los sábados y las fechas religiosas judías. Si no se cumple alguno de los acuerdos inmediatamente se retira la certificación y se hace público que el negocio ha dejado de ser kosher.

DE IMPURA A KOSHER

Para el sacrificio las únicas personas aptas para dar muerte al animal son los rabinos, aunque Moncada agregó que también puede hacerlo “una persona instruida y designada por las autoridades rabínicas”.

El rabino debe sacrificar la res con la ayuda de un cuchillo bien afilado para disminuir su sufrimiento. Una vez degollada existen dos métodos para extraer la sangre de la carne y convertirla en carne kosher, pura.

Una es a través del salado y otra mediante el hervido. Esta última es utilizada para eliminar la sangre alojada en el hígado. Para hacerla kosher debe hervirse.

El primer paso es lavar la superficie de este órgano para remover el exceso de sangre, luego se sala y se asa en una parrilla con el propósito de remover la sangre interna. Después de esto se enjuaga y hasta entonces está limpia.

El Nuevo Carnic tiene planeado utilizar el primer método. Éste consiste en salar toda la carne. Después proceden a remojarla por media hora en agua fría. Luego se le debe colocar sal de grano en toda la superficie.

Posteriormente se deja reposar durante una hora en una superficie inclinada o perforada con el fin de que la sangre fluya libremente. Después del salado, la carne debe ser remojada y lavada para remover toda la sal.

“Nosotros estamos dispuestos a acondicionar las áreas y espacios necesarios para asegurar la satisfacción de los supervisores y rabinos”, adelantó el también especialista en Administración Agropecuaria.

Además de ciertas zonas de Estados Unidos, países como Inglaterra, Francia, Italia, Bélgica en Europa. Los países árabes también son un mercado interesante.

En el Medio Oriente sobresalen países como Israel. En el caso de Latinoamérica, países como Argentina, Brasil, Paraguay, Colombia y Venezuela han experimentado un gran crecimiento.

MÁS ALLÁ DE LOS JUDÍOS

Si bien este proceso suena complicado y caro, comercialmente hablando es buen generador de ingresos. La carne kosher no sólo es atractiva para los judíos, sino que por su alta calidad, buen precio y opciones variadas puede fácilmente ser comercializada hacia sectores no necesariamente religiosos.

RESPETO POR TODOS

Como es sabido los judíos siguen a la espera de que el Mesías vendrá a la Tierra. Ellos consideran que para este tiempo cada hombre habrá alcanzado un estado de Edén donde tendrá el máximo respeto por todos los animales, razón por la que tienen un tratamiento especial con los sacrificios.

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