La sandía es un producto cuya demanda se incrementa en la época de verano.

Dulces sandías en tierras áridas

Campesinos de Tonalá han logrado mejorar su economía con el cultivo de esta fruta Ricardo Guerrero Nicaragua Si hay alguna fruta que produzca una sensación refrescante ésa es la sandía. Y difícilmente se encontrará otro fruto cuya demanda dependa, en el mismo grado, de la temperatura. Los agricultores de la zona de Tonalá, Puerto Morazán, […]

  • Campesinos de Tonalá han logrado mejorar su economía con el cultivo de esta fruta

Ricardo Guerrero Nicaragua

Si hay alguna fruta que produzca una sensación refrescante ésa es la sandía. Y difícilmente se encontrará otro fruto cuya demanda dependa, en el mismo grado, de la temperatura. Los agricultores de la zona de Tonalá, Puerto Morazán, en Chinandega, lo saben bien: si en verano vienen días frescos, el precio de la sandía cae en picada.

Juan Flores Carrillo es un pequeño productor de sandías de la zona de Tonalá, hasta hace cuatro años este productor dependía del salario que devengaba como peón en una finca, “en momentos de crisis perdía el empleo y no hallaba qué hacer”, decía el campesino. Ahora ya no tiene que trabajarle a nadie y hasta dos casas ha comprado.

Flores Carrillo al igual que más de 50 campesinos y campesinas de la zona encontraron en el cultivo de sandías una alternativa para sobrevivir “me da para vivir decentemente, ya que desde que cultivo este producto no me hace falta nada”, repetía muy optimista María del Carmen García, otra productora de la zona.

La particularidad de este producto es que necesita de mucha humedad para poder rendir al máximo, sin embargo la zona de Tonalá se caracteriza por ser seca y árida, “en el verano buscamos las zonas más bajas para el cultivo ya que mientras más bajo las plantas pueden absorber el agua que necesitan para su desarrollo”, explica Denis Argeñal, asesor en campo de producción y comercialización de la Liga de Cooperativas de Estados Unidos (Clusa) Nicaragua.

Para Argeñal, el manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta ha sido fundamental para el funcionamiento adecuado del cultivo en la zona.

“La sandía no es muy exigente en suelos, aunque le van bien los suelos bien drenados, ricos en materia orgánica y fertilizantes. No obstante, la realización de la técnica del enarenado hace que el suelo nos sea un factor limitante para el cultivo de la sandía, ya que una vez implantado se adecuará la fertirrigación al medio”, explicó el técnico.

Ahora Flores Carrillo es un campesino que no tiene que andar trabajando en las fincas, sino que más bien tiene empleados a su cargo. “En el verano no cultivaba nada y esperaba la época de postrera y lluvias para poder sembrar granos básicos, ahora he encontrado una nueva forma de sobrevivir y me es muy rentable”.

LA PRODUCCIÓN

En la actualidad en la zona de Tonalá se siembran más de 200 manzanas de sandías, con un rendimiento promedio de 4,500 frutos por manzana, las que son comercializadas en el mercado interno.

“La comercialización se realiza internamente porque no hemos encontrado aún la manera de exportar, pero desde ya estamos trabajando en un plan para tratar de explorar los mercados internacionales, ya que nuestro producto es de calidad”, dijo muy entusiasmado Flores Carrillo.

El costo de producción por manzana oscila entre los cinco y ocho mil córdobas con ganancias que van de los 12 mil a los 24 mil córdobas, “ésa es una ganancia que no la tendría ni en dos años de trabajo como peón”, explica Flores Carrillo.

“Lo importante de este proyecto es que ahora los productores cuentan con una comisión negociadora que se ha movilizado en todo el país en busca de nuevos compradores y mejores precios”, explica el técnico de Clusa.

Otro aspecto importante es que a través del Fondo de Desarrollo Local (FDL) han adquirido créditos y capacitaciones sobre la mejor manera de administrar los fondos.

CONDICIONES DE SIEMBRA

Flores Carrillo explicó que cosecha las frutas en un promedio de 70 a 75 días, pero en ambientes donde la temperatura se mantiene constante el proceso se acelera y se extrae en menos tiempo, aunque esto no les permite tener varias cosechas.

Pero no sólo la oportunidad de comercialización es la que llevó la fruta a Tonalá, sino la posibilidad de reducir costos, por ser menos propensa a enfermedades o ataques de plagas que otros cultivos.

Hay otras ventajas, que también el Tonalá tiene para el cultivo, según Flores Carrillo, muchas tierras son aptas para la siembra de la fruta, ya que la mayoría de los suelos de esa región son francos arenosos y se ubican cerca a las fuentes acuíferas por lo que no requieren riego.

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