Alejandro Flores Valle
Hasta ahora es un misterio la causa que llevó a un individuo a asesinar a su ex mujer, la madrugada del domingo en la Colonia Independencia.
Esperanza Sofía Reyes López, 17 años, murió producto de dos estocadas que supuestamente le propinó su ex compañero de vida Jorge Vega, una en el cuello y otra que le perforó la arteria aorta y le tocó el pulmón.
El trágico incidente se dio a eso de las 2:30 a.m., cuando Jorge Vega, supuesto autor del delito, estaba tomando licor en compañía de la hoy occisa en la casa de una amiga de ésta, conocida sólo como María Luisa, ubicada de los semáforos del 7 Sur, cinco cuadras al sur y una arriba, en la Colonia Independencia.
Según versión de la familia de la víctima, el posible motivo que indujo al homicida a cometer el delito fue porque la joven ya no quería seguir con él.
Ramón Reyes, 47 años, padre de la joven asesinada, dijo que ésta había sido amenazada por su ex marido. “Ella había sido amenazada por su ex compañero sólo porque no quería continuar con él, le daba maltrato y por eso ella lo había abandonado”, recordó el padre angustiado.
PUDO HABERSE SALVADO
El señor Reyes no se resigna ante la muerte de su hija y dijo que ésta bien pudo haberse salvado a pesar de las heridas mortales que presentaba.
“Si ella hubiese sido atendida a tiempo se hubiera salvado, pero todas las personas que se encontraban en el lugar estaban ebrias, no hicieron nada para llevarla al hospital”, relató el padre consternado.
Grenin Reyes, de 48 años, tía de la occisa, coincide con la versión del padre de la víctima y dijo que en el asesinato de su sobrina hay muchas contradicciones principalmente de la señora María Luisa, dueña de la casa donde ocurrió el crimen.
“Hay contradicción de María Luisa, en su declaración dijo que a la muchacha la hallaron muerta, pero el dictamen médico dice que antes de morir caminó hacia la puerta y lo más raro es que la hallaron tapada”, manifestó Reyes.
ANDA HUYENDO
Jorge Vega, supuesto autor del delito en contra de su ex mujer, anda huyendo de las autoridades, que hasta el momento no han dado con su paradero.
Una prima de la víctima y que pidió se omitiera su nombre dijo que delitos como éste no deben quedar impunes, porque lo que hizo el hechor es de sádico.
Agrega que la joven además de las dos estocadas, presentaba golpes en la cabeza, brazos y en la espalda, un mordisco en la nariz y otro en el labio.
La joven que en un tiempo había residido en la comunidad de Jocote Dulce con su ex compañero, fue velada el día de ayer en la casa de sus padres en las Américas Uno, del Colegio Rigoberto Cruz, tres andenes al lago, casa 909.