- Qué pequeño y desarmado se vio nuestro futbol anoche
Edgard TijerinoGuatemala
Un futbol enano, de ideas recortadas, se vio más afectado por dos expulsiones, y terminamos escondidos de la vista del mundo anoche en el gigantesco y poco poblado Mateo Flores, derrotados 4 por 0.
Carecimos de orden y nos metimos en un laberinto de imprecisiones. Entre tinieblas, nos sacaron seis tarjetas amarillas y dos rojas. Así que, la superioridad de Guatemala fue mucho mayor de lo que ese marcador refleja. De eso tenemos que estar claros.
Este equipo recién tomado por Marcelo Zuleta, no tiene nada que ver con el batallador y orientado que Mauricio Batistini dirigió en Panamá. Son tan diferentes como Nicole Kidman y Naomi Campbell. El día y la noche.
A ratos, y muy largos por cierto, tuvimos la impresión que la cancha y la pelota eran muy grandes para el esfuerzo.
Fue un partido tortuoso y agobiante.
Sorprendió que pese a la escasez de material, Carlos Alonso el consistente defensa y Mario Acevedo, hombres de experiencia y recursos, estuvieran ausentes.
Desesperadamente, los muchachos estuvieron en la búsqueda de una luz que nunca apareció.
Ezequiel Jerez salvó a los 5 minutos la cabaña de Denis Espinoza, sacando una pelota que estaba por entrar. Una entrada a fondo de Gustavo Cabrera, un cabezazo ligeramente desviado de Juan Carlos Plata y par de descolgadas de Néstor Martínez por la derecha, nos hicieron creer que Guatemala tenía más de 11 hombres en la cancha.
A los 11 minutos, Plata, que siempre tiene destreza, vitalidad y sexto sentido, remató entre dos defensas escalonadas y abrió el marcador 1-0.
Guatemala consiguió su mayor penetración por la banda derecha con Néstor Martínez desbordado, desequilibrando la defensa nica, yendo constantemente al fondo, y enviando centros por elevación y pases rasantes hacia la zona roja.
Fue precisamente Martínez tomando un pase de Elton Brown, quien se proyectó tan velozmente como un relámpago y colocó la pelota con exactitud para el cabezazo de Hernan Sandoval y aumentar la ventaja 2-0.
El acoso guatemalteco continuó, pero la multiplicación de esfuerzos de una defensa atormentada, dio resultado, porque robó la claridad que los atacantes de Maradiaga pretendían fabricar en busca de una goleada siniestra.
En ese primer tiempo, Nicaragua tuvo tres oportunidades discretas: un golpe de cabeza de Vílchez, una entrada de Bustos y el tiro libre de Quintanilla. Pero no pasó nada, en tanto Guatemala con todo el rectángulo a su disposición, continuó presionando sin concretar.
Durante el accionar de la segunda etapa, entraron Mario Acevedo y Carlos Alonso, a quienes se le agregó Elvis Balladares más adelante, en tanto Edwin Villatoro y Carlos Figueroa lo hacían por Guatemala.
A los 8 minutos Bustos fue expulsado por repetición de faules sobre el incontrolable Martínez, y a los 16, Sergio Rodríguez salió por acumulación de dos amarillas. Con cuatro piernas menos, nos sentimos más fritos que un pescado.
Villatoro acertó un cabezazo para el 3-0, y Hermes Sandoval, dio el tiro de gracia para el 4-0. “Pese a esa diferencia, nuestra producción fue miserable”, dijo el locutor de Radio Sonora. Y no exageraba un milímetro.
TICOS FAVORECIDOS
En un polémico partido en la Copa de Naciones del grupo B, la Selección de Costa Rica venció 2-1 a El Salvador gracias a la desafortunada actuación del árbitro central guatemalteco En el otro encuentro del A, Honduras goleó 4-0 a Belice con par de dianas de Milton “Tyson” Núñez para llegar a cuatro en la Copa, y otro de Wilmer Velásquez para llegar también a cuatro tantos. Wilson Palacios hizo el cuarto.