Alma Ligia Larios García
El pasado mes de enero, a mi hija mayor de 18 años, quien nació con lesión cerebral y soplo en el corazón, se le diagnosticó endocarditis y cerebritis. A pesar del tratamiento médico no tuvo mejoría, ha estado convulsionando y un nuevo diagnóstico médico indica endocarditis, infección en el corazón, cerebritis, infección en el cerebro, meningitis, ventriculitis, pus en el cerebro, absceso cerebral en crecimiento e infarto isquémico en el ventrículo izquierdo cerebral.
Cuando ella era pequeña los médicos me dijeron que sería un vegetal, que no se valdría por sí misma. Sin embargo luché contra todo pronóstico y la niña logró caminar, hablar, bailar, nadar, leer y escribir.
Ella siempre fue sana, pero ahora su estado de salud está complicado. Esperaba que con el primer tratamiento ella respondería, sin embargo el problema avanzó, la tendré hospitalizada como tiempo mínimo de 12 a 16 semanas, eso implica gasto de hospital, exámenes como ecocardiogramas, tomografías, resonancias magnéticas, más otros exámenes médicos, ya que está siendo atendida por un cardiólogo, neurólogo e infectólogo. Ruego a todas las personas que creen en Dios, independientemente de la religión que sean, una cadena de oración por la salud de mi hija, Tatiana y para que Dios dé sabiduría a los médicos que la atienden.