Tal como señala Barbara Kellerman en Bad Leadership, malos líderes han dejado su marca en demasiadas empresas. Una muestra de ellos:
Liderazgo incompetente
Bernadine Healy, directora de la Cruz Roja de Estados Unidos. Quiso imponer cambios demasiado rápidos en una cultura profundamente engastada y presidió la debacle que involucró fuertes donaciones tras los ataques del 11 de septiembre del 2001.
Liderazgo rígido
El octogenario Sumner Redstone, presidente y principal accionista de la empresa de medios de comunicación Viacom, se negó a planificar una ordenada transición que hubiera evitado muchos problemas a su reemplazante. “Viacom soy yo. Yo soy Viacom”, insiste. “Este matrimonio es eterno, para siempre”.
Liderazgo corrupto
Tras adquirir la casa de subastas Sotheby’s, A. Alfred Taubman comenzó a conspirar con la rival Christie’s a fin de aumentar los honorarios por comisiones. Condenado por fijar precios, Taubman pasó un año en la cárcel y debió pagar una multa de 7.5 millones de dólares.
Liderazgo estrecho de miras
Bajo el liderazgo de Lee Raymond, Exxon hizo acuerdos con regímenes represivos que beneficiaron a la compañía mientras exacerbaban disturbios políticos.