PERSONAL MÉDICO de la brigada ESTADOUNIDENSE atiende a Milagros, la pequeña que tiene problemas en sus ojos.

Brigada médica trajo medicinas y esperanza

Una brigada de 18 médicos estadounidenses está llevando salud Más de cinco mil pacientes pobres fueron beneficiados con atención médica en varios campos Arlen Cerda/Corresponsal GRANADA.- Hace tres años, a doña Ernestina Ticay, una mujer pobre, de 26 años, la noticia de su embarazo la llenó de alegría. Sin embargo, esta nueva etapa de su […]

  • Una brigada de 18 médicos estadounidenses está llevando salud
  • Más de cinco mil pacientes pobres fueron beneficiados con atención médica en varios campos

Arlen Cerda/Corresponsal

GRANADA.- Hace tres años, a doña Ernestina Ticay, una mujer pobre, de 26 años, la noticia de su embarazo la llenó de alegría. Sin embargo, esta nueva etapa de su vida le daría sorpresas no tan agradables.

Lo que al inicio parecía un simple embarazo terminó en un parto prematuro de siete meses que no trajo a una (como pensaba la madre), sino a dos niñas: Milagros y Luisa, quienes debido a su prematurez pasaron los primeros tres meses de su vida en una incubadora del Hospital Humberto Alvarado, de Masaya.

En enero del 2003, cuando las niñas abandonaron la incubadora, las sorpresas no acabaron y el verdadero sufrimiento apenas comenzaba.

En apariencia, las gemelitas estaban sanas y sus órganos vitales funcionaban bien, pero Luisa presentó un desnivel en su cadera izquierda que hoy le impide caminar o pararse por sí misma.

Milagros, por su parte, tiene un agudo problema de estrabismo y ha perdido la visión en su ojo derecho. Para Luisa y Milagros no hubo vitaminas ni medicamentos a la mano, debido a su pobreza.

UNA SEMILLA DE AYUDA

Este año, como en los últimos cinco, una brigada de 18 médicos estadounidenses visitó Granada durante una semana para atender a miles de personas con diversos problemas de salud.

La brigada For Nicaraguan Health (Para la salud de los nicaragüenses) es presidida por el endocrinólogo Rodolfo Vargas y estuvo en la ciudad desde el 14 hasta el 18 de este mes, atendiendo a más de cinco mil pacientes pobres.

Hombres, mujeres, niños y ancianos, desde tempranas horas hicieron fila en las instalaciones del Hospital Amistad Japón Nicaragua y en la Clínica Alabama de Granada, esta última construida, equipada e inaugurada hace un año con fondos de esta misma organización.

La mañana del jueves pasado, en la acera de esta clínica, doña Ernestina esperaba ser atendida, junto a otros doscientos pacientes, por los médicos voluntarios de la brigada.

A las 10:00 de la mañana logró ingresar a consulta y ahora, por primera vez en dos años, no sólo escuchó el diagnóstico, también recibió “medicinas y esperanza”.

Luisa quizás no camine hasta dentro de un par de años y a Milagros hay que darle seguimiento en su ojito dañado. Ambas necesitan cuidado, medicinas y vitaminas. Es mucho dinero. Para doña Ernestina es inevitable el llanto.

RECURSOS INSUFICIENTES

La amplia sala de espera de la clínica se hace pequeña para tantos pacientes.

El doctor Rodolfo Vargas lamenta que “nunca hay suficientes recursos para la cantidad de pacientes que los visitan”.

La brigada está integrada por médicos y enfermeras voluntarias que se costean todos sus gastos y atienden durante una semana.

En esta oportunidad, pusieron énfasis en la atención oftalmológica a miles de pacientes, la operación de unos 20 casos de ditrectomía, más de 50 por cataratas y la entrega de unos dos mil pares de lentes.

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