- Participantes en el foro critican corrupción, chantaje, presiones y tráfico de influencias en nombramiento de los jueces y magistrados
- Ex magistrado confiesa que realizó periplo en El Chile y la Secretaría del FSLN, pidiendo reelección
Jorge Loáisiga Mayorga
En la “Semana de la Independencia Judicial y la Confianza en la Justicia” lo que más sobresalió fue el lado oscuro de la justicia nicaragüense y lo torcido del Derecho, aunque también hubo algunos elogios a los intentos por mejorar el sistema judicial del país.
Durante el evento se habló de la corrupción, el chantaje, las presiones y el tráfico de influencias en el nombramiento de los jueces y magistrados, entre otras cosas.
En una semana, los participantes, organizados por la Comisión Académica Nacional de Derecho (Conader), que aglutina a 23 Facultades de Derecho de igual número de universidades del país, hicieron confesiones y destrozaron al Poder Judicial, expresando duras opiniones tanto del sistema de justicia, como de los jueces y magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
PANDILLA DE DIECISEIS
Desde el primer día, los ataques al Poder Judicial dejaron boquiabiertos a quienes participaron en las sesiones de la actividad. El ex Procurador de Derecho Humanos, Benjamín Pérez Fonseca, lanzó un destructor misil contra la Corte Suprema de Justicia, al afirmar que ésta está integrada por una pandilla.
“¿Para qué queremos una pandilla de 16 magistrados en la Corte Suprema de Justicia, si con nueve sería suficiente?”, se preguntó el ex Procurador de Derechos Humanos, quien sostuvo que en Nicaragua 16 magistrados son innecesarios.
El ex magistrado de la CSJ, Julio Ramón García Vílchez, aseguró que tal como se cree, el ex presidente Arnoldo Alemán y el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, son los que deciden quiénes serán los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, antes de que se hagan las elecciones respectivas en la Asamblea Nacional.
A CONFESIÓN DE PARTES…
García expuso el 14 de febrero, en el Auditorio Xabier Gorostiaga, de la Universidad Centroamericana, que hace más de un año, “tuve que irme a humillar a una conocida hacienda de este país (El Chile) y en la Secretaría del Frente Sandinista”, en busca de su reelección como magistrado de la CSJ.
Alejandro Serrano Caldera, también ex magistrado de la CSJ, coincidió con García en que “la justicia nicaragüense está muy politizada y existe la percepción de que el Poder Judicial es utilizado como un brazo del poder político”.
Una encuesta realizada entre los participantes el tercer día del evento, entre estudiantes de Derecho y abogados, reveló que sólo el tres por ciento de los encuestados le dan una alta calificación al grado de independencia a la justicia en Nicaragua. El 46 por ciento dijo no creer que los jueces sean electos adecuadamente para esos cargos, contra el cuatro por ciento que dijo que sí.
Mientras el 49 por ciento dijo no creer que la Ley de Carrera Judicial sea suficiente para mejorar la aplicación de la justicia, un cuatro por ciento señaló estar de acuerdo. Otro 45 por ciento dijo no sentir seguridad en la justicia nicaragüense.
Auxiliadora Meza, de la Comisión Académica Nacional de Derecho (Conader), entidad organizadora del evento, dijo que se logró el objetivo que se plantearon los organizadores: “Que la gente, los participantes, dijeran en público lo que se dice en los pasillos”.
Mientras tanto, la directora de la Oficina de la Defensoría Pública, Marielos Mendoza, dijo que los abogados también son responsables de la percepción que existe de un sistema judicial corrupto.
“Hay abogados que le dicen a los familiares de los reos, que el juez le está pidiendo mil córdobas, cuando en realidad lo que estaba pasando es que el juez había establecido una fianza de 500 córdobas y los otros 500, con seguridad eran para la bolsa del abogado”.
También criticó a aquellos abogados que en vez de litigar, visitan o llaman a los magistrados para ganar los juicios a través de influencias y no con la correcta aplicación del Derecho.
LO “POSITIVO”
En el cierre de esta «Semana de la Independencia Judicial y la Confianza en la Justicia», el doctor Fernando Cruz, magistrado de la Corte Suprema de Costa Rica —uno de expositores extranjeros del evento—, dijo que «la Ley de Carrera Judicial es un buen comienzo para iniciar el proceso de cambios en el Poder Judicial nicaragüense».
“Hace 40 años en Nicaragua, la selección de los jueces se hacía con el visto bueno de Somoza, obviamente yo creo que nadie quiere volver a un sistema en el que el poder de decisión quedaba en tan pocas manos. Entonces es por eso que se desarrolló la idea de que no fuera el Ejecutivo el que nombrara a los magistrados, sino la Asamblea Nacional, porque hay representantes de todos los partidos políticos”, dijo por su parte el ex juez del Estado de Nuevo México, Joseph Edward Caldwell.
FSLN CAMBIÓ LAS REGLAS
“La única vez que la Corte Suprema de Justicia gozó de independencia fue cuando inició la Revolución sandinista, pero luego el FSLN cambió las reglas del juego con una nueva Constitución, y ya todos conocemos el desastre que sucedió”, dijo el magistrado Guillermo Vargas Sandino al participar en la Semana de la Independencia Judicial.