Francisco Jarquín Soto
El delantero de la Selección Nacional, Rudel Calero, se ha convertido sin duda en el mejor en su posición. En término literal, es el jugador más próximo a calificarse como hombre gol de La Azul y Blanco.
Su actitud en los tres cuartos de cancha ha mejorado desde todos los aspectos del juego: en posición de balón abajo, entrando sobre los 16-50, definiendo de pierna derecha, pero aún mejor, buscando el balón aéreo con una enorme capacidad de salto y rematando con una fuerza extraordinaria, aunque todavía le falta un poco de técnica.
Es precisamente esta última ejecución de Rudel la que ha causado calificativos dignos de llamar la atención, tales como “cuando salta es un avión, nadie lo para”, según lo asegura el argentino Víctor Sánchez compañero de equipo de Calero en el Real Estelí.
Otros como el hondureño Víctor Carrasco de Masatepe, asegura que Rudel es difícil de marcarlo y además que su habilidad para ganar espacio arriba es admirable
“Es rápido cuando se trata de buscar un balón aéreo, todo es que te descuidés y cuando mirás ya está arriba y con un salto que te lleva como medio cuerpo. Es duro ganarle arriba si no lo frenas en el impulso no hay manera de ganarle”, comenta Carrasco.
“El flaco” como le puso de seudónimo el técnico Marcelo Zuleta, está consciente de su mejoría y está motivado.