Maykel Francisco Mercado
Muchos managuas al escuchar Acahualinca piensan solamente en el basurero municipal. Pero el barrio Acahualinca no es lo mismo que La Chureca. El basurero municipal está a una distancia aproximada de siete kilómetros del barrio. Específicamente, La Chureca se ubica detrás de residencial Las Brisas y el barrio El Pantanal, en la zona costera de la capital. Su entrada se ubica detrás de donde se realiza la feria Expica, hacia el lago, y de dicha feria al barrio de Acahualinca hay una gran distancia.
Es cierto que el barrio Acahualinca fue el basurero municipal en los años de la Leal Villa Santiago de Managua. Allí botaban la basura de los mercados San Miguel, Bóer, Central; en fin toda la ciudad. Después de 34 años, hoy el barrio es otro. Está ubicado en la parte occidental de la ciudad de Managua y tiene de vecinos a los barrios Santa Ana, Cuba y Francisco Morazán.
Sus calles son adoquinadas una parte y otras pavimentadas, goza de escritura propia de más de 40 años —por supuesto no todos— y tiene sus servicios completos: agua, energía, teléfono, cable. Funcionan dos planteles de la Alcaldía de Managua (Ornato Municipal y Red Vial) donde hacen el proceso de mezcla para pavimentar las calles de Managua. No posee bar alguno. Existe una clínica para la atención hacia la mujer y la niñez, un templo católico y otro evangélico; posee grandes pulperías de ventas múltiples. Cuenta con tres colegios: un privado y dos públicos. Se ubica la terminal de la ruta 102, aunque también entra la ruta 159. Su gente es hospitalaria.
En la parte sur se encuentra un pequeño parque y el Museo de las Huellas de Acahualinca. De frente está el barrio Santa Ana ( los King Sing) y el viejo edificio de Gadala María. En el oeste se encuentra un cauce y después comienzan los “Bajos de Acahualinca”. Esta área aún no ha sido urbanizada, esperando que un alcalde de pronto la urbanice.
Acahualinca no sale en las notas rojas de la TV ni de los periódicos y las radios. No hay pandillas organizadas, como en otros barrios. Aunque hay algunas rencillas, no son de gran magnitud.