Luis Solórzano
El doctor Álvaro Robelo fungió como diplomático en la embajada nicaragüense en Italia, permaneció muchos años en ese país y de pronto apareció en Nicaragua derrochando dinero en una campaña presidencial.
Cuando el periodista Carlos Briceño, del Canal 8 de televisión, lo entrevistó y preguntó qué negocios había hecho para obtener tanto dinero, Álvaro Robelo se limitó a decir, sarcásticamente, burlándose del periodista y del pueblo de Nicaragua, “que habían mañanas en que se despertaba y que no le amanecía ni con qué desayunar; pero que habían mañanas en que se despertaba nadando en millones de dólares”.
Y ahora, ¿cuáles serán las intenciones del doctor Robelo González al atacar al licenciado Eduardo Montealegre?
Granada