- En tres días, médicos nacionalesy extranjeros borraron el complejode 39 niños con labios leporinos
Sergio León C.CORRESPONSAL / BLUEFIELDS
El grupo Nicaplast, formado por médicos nacionales y extranjeros, operó en tres días a 39 costeños de escasos recursos económicos que padecían de labio leporino y paladar hendido. Según el cirujano plástico nacional Gustavo Herdocia, estos pobladores se “autoencarcelaban” en sus viviendas para no ser discriminados por otros.
Es la cuarta ocasión en cuatro años que este grupo visita Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). “Desde 1991 hasta esta fecha hemos operado aproximadamente entre 150 y 160 enfermos de labio leporino y paladar hendido del Atlántico Sur. Estos beneficiados son gente de escasos recursos económicos”, dijo Herdocia.
La brigada Nicaplast que trabajó en Bluefields entre el sábado y lunes pasados operó a pacientes también por defectos en la nariz, tumor en orejas, secuelas de quemaduras, deformidad en manos, entre otras enfermedades. La delegación médica estuvo integrada por cuatro cirujanos plásticos, dos médicos plásticos residentes, dos anestesiólogos, un residente anestesiólogo y dos técnicas quirúrgicas.
“Le doy gracias a Dios por haberle dado la sabiduría a estos médicos por venir a Bluefields a operar a mi niña. Yo soy de la comarca de Pájara Tigni (El Tortuguero) y nunca hubiera podido pagar por ver una sonrisa de mi hija”, dijo feliz el campesino Teodoro Amador Jirón, padre de la niña Meyling Amador Urbina, quien fue operada de labio leporino y paladar hendido.
Rogelio Cajina Byers, residente anestesiólogo originario de esta ciudad y quien forma parte del equipo médico, aseguró que Nicaplast pretende ayudar al equipamiento de las salas quirúrgicas del Hospital de Bluefields, pero que requieren del apoyo de la población y sus instituciones para trasladar estos equipos desde Estados Unidos.
Gustavo Herdocia lamentó la falta de sensibilidad de algunos nicaragüenses al no ayudar a personas con estos problemas.
“Éstas son personas que se esconden en sus casas porque les da pena que vean que están desfigurados físicamente. Cinco córdobas por cada nicaragüense sería suficiente para ayudarles”, expresó.