Elízabeth Romero
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Cadáver sigue en El Salvador
Elízabeth Romero
El cuerpo de la nicaragüense Ángela Espinal, asesinada junto a otras cinco personas en Sensuntepeque, Cabañas, El Salvador, aún no era reclamado en Medicina Legal de San Vicente, aseguraron fuentes periodísticas de ese país.
La nicaragüense es una de las cinco personas asesinadas a balazos la noche del sábado en la Colonia Argentina, de Sensuntepeque, distante a 85 kilómetros al nororiente de San Salvador.
Funcionarios de la Cancillería de Nicaragua indicaron que la directora consular, Miriam Fonseca, se comunicó con la Embajada de Nicaragua en ese país para dar seguimiento al hecho.
Autoridades policiales de Chinandega dijeron que aún no recibían información de sus homólogos salvadoreños.
El Diario de Hoy refiere ayer que Espinal, originaria de Chinandega, era conocida en el ámbito de la prostitución como Ericka Sandoval.
La autoridades salvadoreñas indicaron que la nicaragüense asesinada llegó a ese país centroamericano hace 13 meses y se radicó en Sensuntepeque. En ese lugar trabajó en clubes nocturnos, donde se dedicó a la “venta de servicios sexuales”. Hacía poco tiempo que Luis Mario Portillo Cruz la había sacado de los antros, destaca El Diario de Hoy.
La Policía de El Salvador estima que el múltiple crimen se origina en problemas de drogas, pues Portillo Cruz, con quien convivía la nicaragüense, era señalado como uno de los más reconocidos vendedores de droga de Sensuntepeque.