- Bestia estaba amarrada en el corredor de una casa hacienda
Luis Alemán Saballos
Un niño de tres años recuperó la conciencia 11 días después de recibir una patada que le propinara un caballo que se encontraba atado a un poste del corredor de la casa hacienda, en la finca Coquito, comarca La Pizota, municipio de Morrito, Río San Juan.
El día del percance, el niño Jerson Espinoza Gálvez, con una herida profunda en su parietal izquierdo, fue trasladado por su madre Teodora Gálvez por más de una hora hasta llegar a la carretera de Acoyapa, donde por suerte en ese preciso momento pasaba una ambulancia cuyos ocupantes atendieron al menor y lo llevaron hasta el Hospital de Juigalpa.
DE GRAVEDAD
Debido a la gravedad de las lesiones, el niño fue remitido al Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde los médicos creyeron que no sobreviviría, pero contra todo pronóstico, Jerson Espinoza se encuentra en buenas condiciones.
“Es un milagro de Dios y el trabajo de los médicos”, aseguró el señor Leonel Espinoza, padre del menor.
UN DESCUIDO
Según Espinoza, el niño pidió una pacha y cuando la mamá fue a la cocina a preparar el alimento, Jerson salió al corredor donde estaba atado el caballo que de pronto lanzó una patada impactando al menor.
“Mi hijo quedó muerto, ni siguiera lloraba, no abría los ojos, no respondía a ningún estímulo”, recordó Espinoza, quien reconoció el esfuerzo que realizaron los médicos del Hospital Antonio Lenín Fonseca para que Jerson se recuperara.