- Asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, siembra la incertidumbre en ese país árabe
- Responsabilizan a Siria, el verdadero árbitro de la política libanesa a través de su presencia militar
BEIRUT/AFP
El atentado que costó la vida el lunes al ex primer ministro libanés Rafic Hariri sume al país en un período de gran incertidumbre y coloca a Siria, presionada por Estados Unidos, en una situación muy delicada.
El sangriento ataque, que recuerda los peores momentos de la guerra civil (1975-1990), se produce cuando el Líbano atraviesa desde hace seis meses una grave crisis política ante las elecciones legislativas que se celebrarán próximamente bajo la atenta mirada de la comunidad internacional.
La Casa Blanca lo condenó y pidió que el pueblo libanés pueda vivir en un país “libre de la ocupación siria” mientras Francia exigía una “investigación internacional” sobre el atentado.
Más de 350 kg de materiales explosivos fueron utilizados en el sangriento atentado que costó la vida del ex primer ministro Hariri en Beirut, la capital libanesa. Un carro bomba explotó al paso de su caravana. La explosión mató a nueve personas además de Hariri y dejó un centenar de heridos.
La fuerte explosión, que tuvo lugar en un sector muy concurrido a mediodía, causó un gran cráter en la calzada y gigantescas llamas que impedían llegar hasta las víctimas atrapadas en los automóviles incendiados.
Las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, cubierta por una densa humareda, mientras las ambulancias trasladaban a los numerosos heridos entre el estruendo de las sirenas.
“Esa gente se ha vuelto loca. Serán ellos o nosotros”, declaró a la AFP el diputado libanés de la oposición Antoine Andraos, del entorno de Hariri, acusando sin citarlos a los servicios de inteligencia sirios.
El diputado opositor y ex ministro libanés Marwan Hamadé, que salió con vida de un atentado el 1 de octubre, acusó directamente a Siria y a sus aliados libaneses en el poder de fomentar el atentado.
Fares Suaid, un diputado contrario a la presencia de tropas sirias en el Líbano, reclamó que se ponga al país “bajo protección internacional”.
El presidente sirio Bashar al Assad reaccionó rápidamente denunciando este “terrible acto criminal” y pidiendo “al pueblo libanés que refuerce su unidad nacional y denuncie a quienes quieren sembrar cizaña y división” en el país.
Con Rafic Hariri desaparece una fuerte personalidad que se impuso como actor ineludible en la escena libanesa y contaba con gran apoyo de la comunidad internacional.
Siria es uno de los posibles responsables, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores israelí Sylvan Shalom.
“Puedo decir con seguridad que Siria está detrás de este atentado, pero hay muchos grupos en la región que podrían haberlo perpetrado”, declaró el canciller haciendo alusión a movimientos que cuentan con el apoyo del gobierno sirio, en declaraciones a la radio militar israelí.
“No cabe duda de que Siria, que apoya al Hezbolá (chiíta), al Hamas, a la Yihad Islámica y a otros grupos opuestos a un proceso de democratización en Oriente Medio, no se siente a gusto con la próxima celebración de elecciones en Líbano. Y la última cosa que desea es verse forzada a retirarse” de ese país, añadió.
MULTIMILLONARIO EN LA POLÍTICA
Rafic Hariri, un multimillonario artífice de la reconstrucción económica del Líbano y personalidad respetada en el mundo financiero internacional, dimitió a principios de octubre de 2004 y había criticado la fuerte presencia militar siria en su país.
Musulmán sunita, había hecho fortuna en Arabia Saudita antes de orientarse hacia la política y acceder al poder en el Líbano por primera vez en 1992. Gran parte de Beirut fue reconstruida gracias a su sociedad inmobiliaria y con su ayuda se emplearon miles de millones de dólares para que la economía libanesa se recuperara.
Formó cinco gobiernos entre 1992 y 2004 y se acomodó como pudo a las reglas del juego impuestas por Siria, que ejerce una gran influencia sobre su vecino occidental y mantiene aún unos 15,000 soldados en el Líbano.
El presidente sirio Bashar al Assad calificó el atentado de “terrible acto criminal” y dirigió “a la familia de Hariri, así como a las familias de las (demás) víctimas sus sinceras condolencias”, según la agencia oficial siria Sana.
ALERTA MILITAR
El ejército libanés anunció el lunes que se ha movilizado y ha tomado medidas en varias regiones para “salvaguardar la estabilidad” después del asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri. “El mando del ejército decretó la movilización general de todas las unidades, elevó el estado de alerta al máximo nivel, llamó a los militares que se encontraban de permiso y anuló todas las vacaciones”, según un comunicado castrense.