- Dos familias se acusan mutuamente por el deceso de una niña que padecía de epilepsia
- Era testigo clave en un juicio que se realizará hoy contra su padrastro acusado de abusos deshonestos
Elízabeth Romero
La muerte de una joven de 15 años que hoy sería una de las testigos en un juicio sobre supuestos abusos deshonestos por parte de su padrastro, en contra de una hermana de la fallecida, es investigado por el Distrito Cinco de la Policía Nacional.
La jovencita KG falleció el pasado viernes en el Hospital Roberto Calderón, por supuesta intoxicación con medicamentos.
Su muerte llama la atención a las autoridades del Distrito Cinco, luego conocer de parte de varios vecinos del barrio Waspam Norte, donde habitó en su infancia, los antecedentes de maltrato supuestamente por parte de su madre María Johana Guerrero, manifestó el primer oficial de Auxilio Judicial de ese Distrito, Francisco Paguaga.
Existen versiones de los vecinos que confirman que tanto KSG como su hermanita ESG, de 13 años, eran maltratadas por su madre cuando regresaba de sus labores en la maquila, en una empresa de zona franca, dijo.
En fechas posteriores, la menor empezó a padecer de convulsiones y las autoridades policiales no descartan que sea resultado del maltrato sufrido.
A esto se agrega el informe del Instituto de Medicina Legal que no deja claro a las autoridades policiales, las causas del deceso.
En su informe, el forense establece como “no determinado”, la causa de la muerte de la menor.
La Policía solicitó una conclusión para determinar si producto del maltrato y violencia intrafamiliar a que estuvo sometida por varios años, la llevó al suicidio.
OTROS ANTECEDENTES
La menor fallecida también fue víctima de abusos deshonesto por parte de su padrastro Everth Jaime Alvarado González, que hoy deberá acudir a juicio oral y público. El Ministerio Público acusó a González ante el Juzgado Séptimo Penal de Audiencias por abusos deshonestos en perjuicios de sus dos hijastras, de 13 y 15 años respectivamente.
En la relación de hechos que efectuó la Fiscalía al presentar la acusación en los tribunales de justicia, destaca que el acusado aprovechaba que la mamá de las niñas salía a trabajar y quedaban bajo su cuido.
Coralia Bonilla, abuela paterna de la fallecida, recordó que hace dos meses la menor apareció sorpresivamente por su casa pidiendo refugio.
Desde el año 2000 la menor vivía con su madre, quien habita en Villa Venezuela.
“Yo tenía en mente a esas criaturas, por la vida que les daba la madre”, refiere Bonilla, quien recordó que la menor comentó como su padrastro en una ocasión tocó sus pechos en presencia de su progenitora.
Agregó que conocieron del drama que vivía su otra nieta de 13 años, cuando una hija suya, con apoyo del Ministerio de la Familia, fue en compañía de la menor ahora fallecida a buscar a Guerrero para que la apoyara con los estudios.
En esa ocasión encontraron al padrastro con la grabadora y la televisión a todo volumen, mientras la niña gritaba. El Instituto de Medicina Legal confirmó el abuso.
MADRE EVADE PREGUNTAS
María Johana Guerrero, madre de las dos menores, rechazó que haya maltratado a sus dos hijas.
Guerrero prefirió acusar a las familiares de sus hijos por parte de padre, y evadió contestar preguntas relacionadas con el juicio que se celebra hoy en contra de su cónyuge.
Guerrero asegura que la niña fue corrida de la casa de su abuela paterna, el día que supuestamente ingirió las pastillas.
Coralia Bonilla, abuela paterna de la menor fallecida, aseguró que el jueves pasado su nieta salió de su casa con dirección a donde sus otros familiares. Después que no regresó, la abuela reportó su desaparición en el Distrito Seis de la Policía.
ABUELA LLORA PARTIDA
Coralia Bonilla, abuela paterna de KMSG, con lágrimas en los ojos manifestó su amor por su nieta. “Le abrí mis puertas, le di mi amor”, refirió, a la vez que aceptó que trató de ser rigurosa en la educación de su nieta, pero no considera que eso haya sido causa para que la menor se suicidara.