Denis Canales certificó sus granos bajo la marca El Edén.

Mejor café del país tiene su mercado listo

Amparo AguileraPueblo Nuevo, Estelí En mayo del año pasado el café de Daniel Canales fue noticia al llevarse el cetro del concurso la Taza de la Excelencia 2004. Dos meses después el mismo grano orgánico volvió a captar la atención al lograr un valor récord de 1,250 dólares por quintal. Y aunque actualmente el precio […]

Amparo AguileraPueblo Nuevo, Estelí

En mayo del año pasado el café de Daniel Canales fue noticia al llevarse el cetro del concurso la Taza de la Excelencia 2004. Dos meses después el mismo grano orgánico volvió a captar la atención al lograr un valor récord de 1,250 dólares por quintal.

Y aunque actualmente el precio ya no es el mismo, se ha reducido, Canales sigue sacándole provecho, pues ya lo “comprometió” con comercializadores de Estados Unidos.

“Estoy estimando mi calidad, porque ellos (los compradores) dicen que si es tan buena como la del año pasado podrían comprar mi café a dos dólares por libra (0.95 dólares más en relación a la libra del café convencional)”, comenta el cafetalero.

El café de Canales denominado Los Delirios fue calificado el año pasado como un grano con sabor a cacao, aroma de flores y un buen “cuerpo”. Características que precisamente quiere mantener el caficultor, este año, con una producción de aproximadamente 200 quintales oro de exportación.

“Lo estoy cuidando lo mejor que puedo: lo estoy secando en mi patio, estoy pagando más por lata de café (entre 12 y 13 córdobas, cuando el promedio es ocho sin alimentación) para que sólo me corten el rojito y no el que está medio maduro. Además estoy manteniendo el mismo manejo de agua, fertilizantes, sacos y canastos porque quiero una buena calidad”, insiste.

LISTO EN ABRIL

Según las previsiones del productor, en abril próximo sacará la cosecha. Aunque será baja, pues augura una reducción de 130 quintales debido a la sequía de un total de 330. Esto significa que por lo menos 10,400 dólares ya no caerán en su bolsa, tomando en cuenta que cuando su café no tiene mercado, como orgánico, lo vende como si fuera convencional. “Pero claro, este año, con el reconocimiento (del concurso) tenía más probabilidades de venderlo como orgánico, porque desde que gané he recibido muchas visitas”, confiesa.

Entre estas visitas están organismos no gubernamentales, catadores y compradores de Japón y Estados Unidos.

Sin embargo pese a ese logro, este año no espera participar en el evento que le dio fama. “Creo que ya no tengo cupo para hacerlo, y tampoco estoy interesado porque ya comprometí mis lotes y no quiero quedar mal”, adelanta. Tampoco está interesado en sacarle más valor agregado al grano, ya que —según explica— eso implicaría más inversión. “Y no tengo condiciones. Entonces primero voy a promocionarlo, luego monto la empresita para tostarlo y venderlo embolsado”, expone seguro que como su café no hay otro.

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