Esperanza García
La conducta moral del precandidato Herty Lewites ha sido hasta el momento —que yo sepa— intachable. Si lo comparamos con el eterno candidato Daniel Ortega, que por el hecho de haber sido acusado por su hijastra de un grave delito por todos conocido no es la persona idónea ni la referencia ideal para ocupar la silla presidencial. De esto los nicaragüenses tenemos buena memoria a la hora de dar el voto.
Por respeto al país, la dirigencia del FSLN debiera elegir como candidato a Lewites. Con ello saldrían mejor representados y levantarían su imagen tan deteriorada. En cambio del comandante conservamos recuerdos tristes de su década perdida; seríamos masoquistas de nuestra parte volver a ese pasado.