- Mandatario colombiano viaja a Caracas
AFP
CARACAS Y BOGOTÁ.- Los presidentes de Venezuela y Colombia, Hugo Chávez y Álvaro Uribe, sellan este jueves con una cumbre en Caracas el final de una crisis diplomática sin precedente en dos décadas.
El encuentro será en el presidencial Palacio de Miraflores de la capital venezolana, donde se pondrá punto final a la crisis desatada por la captura del llamado “canciller” de las FARC, Rodrigo Granda.
“Una vez que Colombia ratificó su respeto a la soberanía venezolana y el hecho de que el presidente colombiano (Álvaro Uribe) visite Caracas, se abren las puertas del diálogo de nuevo”, señaló el vicepresidente venezolano José Vicente Rangel en una declaración emanada de su despacho.
“La actitud de los dos pueblos, tanto el colombiano como el venezolano, facilita el retorno a la normalidad”, destacó el escrito.
En vísperas de la reunión con su homólogo venezolano, el presidente Álvaro Uribe dijo a la AFP que espera contar con la cooperación de Venezuela para derrotar el terrorismo.
“Voy a seguir manejándolo con frases muy cortas: “Deseo, tengo la ilusión, de que con cooperación venezolana —como la de todos los países hermanos—, podremos avanzar más rápidamente en la derrota del terrorismo”, dijo el gobernante.
Uribe recordó que su postura frente a la relación con Venezuela se maneja con “prudencia, firmeza, dignidad y hermandad”.
MINAS MATAN A 9
Ocho militares y un civil murieron, y otros cuatro uniformados resultaron heridos este miércoles por la explosión de un campo de minas sembrado por las FARC en una zona próxima al municipio de Puerto Asís, en el sur de Colombia, informó el Ejército.
El hecho se produjo cuando las tropas intentaban restablecer el paso por una carretera que comunica con la localidad, y cayeron en una trampa de minas instalada por el grupo rebelde, explicó en un comunicado el comandante del Ejército en la zona, general Roberto Pizarro.
AVANZA DESMOVILIZACIÓN DE “PARAS”
Los paramilitares colombianos desmovilizaron el miércoles a otros 110 de sus combatientes, llevando a 4,200 el total de los que han depuesto las armas desde 2003, en cumplimiento del proceso de paz que celebran con el gobierno.
El nuevo desarme —el tercero de 2005— se llevó a cabo en una zona rural del municipio de Guarandá, en el departamento de Sucre, donde los paramilitares del frente Mojana de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) se desvincularon del conflicto en presencia del Gobierno y delegados de la OEA.