Monseñor René Sándigo a su entrada a la Iglesia de Diriá.

Monseñor Sándigo en tierra natal

Arlen Cerda/Corresponsal GRANADA.- Cuesta un poco creer que ya no es solamente el “Padre René”. Para la feligresía católica del municipio de Diría, en Granada, monseñor René Sándigo Jirón siempre será uno de sus más queridos párrocos y un dirialeño muy apreciado, espontáneo y bromista. Sin embargo, hay que hacerse a la idea de que […]

Arlen Cerda/Corresponsal

GRANADA.- Cuesta un poco creer que ya no es solamente el “Padre René”. Para la feligresía católica del municipio de Diría, en Granada, monseñor René Sándigo Jirón siempre será uno de sus más queridos párrocos y un dirialeño muy apreciado, espontáneo y bromista.

Sin embargo, hay que hacerse a la idea de que ya hace una semana fue consagrado como el nuevo Obispo de la Diócesis de Chontales. Ahora es monseñor Sándigo. “Aunque los dos somos los mismos y pueden llamarme como quieran”, dijo muy animado.

Monseñor Sándigo nació en este pueblo hace 39 años, un 19 de abril de 1965. Es el noveno de una docena de hijos del matrimonio de Enrique Sándigo e Isabel Jirón. A los 16 años decidió ser sacerdote y el 11 de enero de 1992 fue ordenado como tal.

Ha estado en Medellín, Colombia, y en Roma, estudiando postgrados teológicos y dirigiendo parroquias, pero en tanto “giró la ruleta”, él mismo reconoce que Diriá es su “punto de referencia” y que lleva a este pequeño pueblo “en el corazón”.

“Adonde quiera que gire esa ruleta, mi vuelta siempre está en Diriá, donde está mi familia, los amigos de la infancia, los vecinos, los que me vieron crecer”, dijo monseñor Sándigo.

EL RECIBIMIENTO

Los dirialeños madrugaron. Despertaron alertas, entre preparativos para el recibimiento de su “Padre René” y ahora Obispo. Aún a las 8:00 a.m. las mujeres limpiaban calles y aceras y decoraban con flores, plantas y banderas de Nicaragua y la Iglesia Católica, las puertas y ventanas de sus casas, mientras los hombres montaban tarimas, arcos ornamentales y banderines de costado a costado en la calle principal del pueblo.

El nuevo Obispo fue recibido con aplausos y abrazos de la feligresía de Diriá y de amigos rivenses que una vez más acudieron a saludarlo, recordando su legado en las parroquias de San Jorge y Buenos Aires, donde hace dos semanas era sólo párroco.

En el templo parroquial, el nuevo Obispo ofició una Eucaristía a la que asistieron fieles de Granada, Rivas, Masaya, Managua y Chontales. El recibimiento culminó con un acto cultural y un almuerzo en un restaurante local.

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