- Buscan mejorar la capacidad de respuesta de las alcaldías vecinas al volcán
Johnny Cajina Guillén
Reducir los riesgos y aminorar el impacto en la población de las erupciones del Cerro Negro y otros volcanes aledaños es el objetivo que el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) pretende alcanzar al instalar un moderno sistema de alerta temprana en 55 comunidades del departamento de León.
El proyecto denominado Sistema de Alerta Temprana en comunidades aledañas al complejo volcánico Cerro Negro, es financiado por la Unión Europea y Care Internacional, y pretende fortalecer la capacidad de respuesta de las alcaldías de Telica, Malpaisillo y León, ante una erupción, dijo el Sinapred.
El plan contempla la organización y capacitación de los comités locales de prevención de desastres en las 55 comunidades, así como la elaboración de un diagnóstico de cada una de ellas, el cual incluirá detalladamente sus escenarios de riesgos, planes de contingencia y rutas de evacuación.
OCHO ESTACIONES SÍSMICAS
El Sinapred espera que para enero del 2006 ya esté funcionando un moderno sistema de monitoreo del Cerro Negro, compuesto por ocho estaciones sísmicas digitales y un sistema de radiocomunicadores para alertar de una posible erupción a los más de 20,000 pobladores que habitan en los alrededores.
Asimismo, se supone haber mejorado para entonces los conocimientos y la capacidad de respuesta de 825 líderes comunitarios, una buena cantidad de funcionarios públicos y 300 maestros de la zona, que formarán parte del componente educacional del proyecto.
EL VOLCÁN MÁS JOVEN
El complejo volcánico Cerro Negro, el cráter más joven de Nicaragua formado tras una violenta erupción en 1850, está compuesto además por los volcanes Rota, Cabeza de Vaca, La Mula, Las Pilas, Asososca, Ojo de Agua y El Hoyo.
En 155 años de existencia, el Cerro Negro registra un total de 23 erupciones que se repiten de forma recurrente, para un promedio de una cada siete años.
La última ocurrió en 1999 y según un comunicado vulcanológico emitido a inicios del pasado año por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), existía un 95 por ciento de probabilidades de una nueva erupción antes del 2005.