- Quieren acallar la única voz que discrepa frente a la clase política
Eduardo Marenco Tercero
La reforma constitucional para dar fin a las exoneraciones fiscales a los medios de comunicación, es un “acto de intimidación política” de liberales y sandinistas, para acallar la única voz discordante que queda en Nicaragua.
Así lo valoró el decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Centroamericana (UCA), Guillermo Rothschuh Villanueva.
El comunicólogo señaló que los parlamentarios tienen claro que los medios de comunicación son los únicos que cuestionan los “arreglos y componendas” en los que han desembocado “los extraños senderos” en que se mueve la política nacional.
“Los medios son los controladores del poder por excelencia”, advirtió Rothschuh, “ya lo decía Horacio Verbitsky: ‘El periodismo es oposición, lo demás es propaganda’”.
Añadió que de fondo hay un equívoco: “Se nos ha olvidado que las relaciones entre medios y políticos son relaciones tensas y que las esferas de actuación, además de ser complementarias, son disociativas; los medios —continuó— no pueden hipotecar ni renunciar a su función primigenia que es la de controlar el poder, y el poder es alérgico a todo tipo de control”.
Al poder, insistió Rothschuh, “no le gusta que nadie se aproxime a vigilar sus actuaciones” y los medios han denunciado de manera sistemática los arreglos políticos, por lo cual los legisladores están actuando en desquite.
Lo ideal, indicó, es que no se reformule el Artículo 68 de la Constitución, que establece las exoneraciones a los medios de prensa en la importación de materia prima y equipos para desarrollar sus labores, porque tal disposición contiene el espíritu del legislador de la reforma constitucional de 1995.
ESPADA DE DAMOCLES
Rothschuh recalcó que someter la exoneración fiscal a los designios de una ley ordinaria, implica un gran riesgo porque solamente en el Gobierno del presidente Enrique Bolaños se han aprobado cuatro reformas tributarias, lo cual no garantiza la exoneración, sino que la pondría en peligro, quedando una espada de Damocles permanente que pendería como una guillotina sobre los medios de comunicación.
Los más perjudicados, puntualizó, serían los medios pequeños —como radios y estaciones de televisión por cable—, cuya implosión se dio a fines de la década de los noventa.
Asimismo, hizo un llamado a evitar los “aprovechamientos” de las exoneraciones fiscales para otros fines. Reiteró que la exoneración a los medios está directamente vinculada a la defensa de la libertad de prensa.
Eliminar las exoneraciones sería un mal antecedente para posteriores pasos, tales como implantar una regulación a los medios de comunicación social. El mensaje de los legisladores, añadió, es: “No sigáis”.
“Quieren que los medios se modulen, se atemperen, redefinan sus estrategias informativas y les den un tratamiento distinto; todo dentro de una visión envolvente, para (llegar a) un arreglo definitivo en esta sociedad, donde los medios son la única voz que discrepa”.
Sin embargo, advirtió, muchas veces se han dado violaciones a la libertad de prensa, por lo que hizo un llamado a la responsabilidad profesional establecida en la Constitución Política de Nicaragua.
Hoy habrá un debate televisivo para abordar las amenazas a la libertad de prensa.
Rothschuh finalizó citando a Thomas Jefferson: “Es preferible una prensa sin ley, que un país sin gobierno”.