Roberto Pérez Solís
El secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Gustavo Porras, dijo que solicitarán a la Contraloría General de la República (CGR) la realización de una investigación que determine si existe o no legalidad en los préstamos que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) hizo a sus trabajadores.
La idea es que la CGR en unas cuantas semanas establezca si hubo o no responsabilidades administrativas o penales en este procedimiento.
Desde que Edda Callejas asumió la Presidencia Ejecutiva del INSS, se han destinado 6,613,097.76 córdobas para préstamos personales de unos 460 trabajadores. Callejas es una de las beneficiadas con 155,863 córdobas a pagarse en enero del 2006, a una tasa de interés del 6 por ciento.
Porras, quien no precisó cuándo pedirán el inicio de la investigación, dijo que éstas son las pruebas de las irregularidades que se cometen en el INSS y “que tanto demandaba el presidente Bolaños”.
“Callejas pudiera decir que es legal porque el Consejo Directivo lo autorizó, pero desde el punto de vista ético, eso es absolutamente condenable, porque aquí hay miles de personas aseguradas, pensionadas y jubiladas que están mal económicamente y no tienen dónde recurrir”, expresó el dirigente sindical y diputado del partido Frente Sandinista.
Además de la investigación que solicitarán a la CGR, la comisión especial que analiza las reformas a la Seguridad Social, a la que también pertenece Porras, evalúa la posibilidad de crear un artículo donde se prohíba este tipo de préstamos.
INSS NO ES BANCO
Este artículo tendría como fin establecer un banco para los trabajadores, de donde saldría el dinero para los préstamos a unos intereses muy bajos.
“En cierto grado de emergencia es natural que exista un apoyo institucional para sus empleados, pero cuando se utiliza una política general como si el Seguro Social es una entidad para otorgar créditos, se debe poner un alto al uso de los recursos, porque no es una entidad financiera o bancaria”, dijo el Superintendente de Pensiones, Ramiro Sacasa Gurdián.
Jubilados consultados como don Luis Felipe Fonseca, de 64 años, también están en desacuerdo con los préstamos del INSS, porque cuando él solicitó uno, sólo le aprobaron 1,000 córdobas.