José Malavé acabó con las aspiraciones chinandeganas.

Kelly desarmado

El pitcheo del Chinandega falla Edgard Tijerino M. Cuando los brazos de tus pitcheres se derriten dramáticamente, no hay forma de escapar al hundimiento. En momentos como esos, la desesperación y la inutilidad, aprietan el cuello de un manager, y lo terminan estrangulando. Pueden preguntarle sobre eso a un desarmado Roberto Kelly, seguramente todavía angustiado, […]

  • El pitcheo del Chinandega falla

Edgard Tijerino M.

Cuando los brazos de tus pitcheres se derriten dramáticamente, no hay forma de escapar al hundimiento. En momentos como esos, la desesperación y la inutilidad, aprietan el cuello de un manager, y lo terminan estrangulando.

Pueden preguntarle sobre eso a un desarmado Roberto Kelly, seguramente todavía angustiado, y sin apetito.

Y es que después del jonrón de José Malavé, el montículo del Chinandega dio la impresión de ser un lugar de infernal presente y futuro agobiante.

Por segunda noche consecutiva, el zurdo Francisco Rayo naufragó estrepitosamente y no pudo cerrar inning. Puede que Kelly no quiera volver a verlo en una situación de presión, no por ahora.

Lenín Picota es un pitcher controlado y dominante. Fue raro, que se desajustara y no consiguiera manejar las dificultades en la derrota del Chinandega por 8-5 frente a unos resurgientes leones.

Tres de las cinco bases por bolas que concedió Picota, se convirtieron en carreras, la de Ronald Garth en el primer episodio, y las de Talavera y Garth en el quinto. Ese es pagar un precio muy alto en un juego de Serie Final.

Cada lanzamiento crea un momento de verdad, apuntaba Johnny Sain, y el sorprendente jonrón de tres carreras del hasta anoche “oculto” Malavé, obligó al aparentemente imperturbable Kelly, a quitarle la pelota a Picota y traer al zurdo Rayo.

En esta serie, el pitcheo de Rayo no parece tener misterio. Hit de Guido, doble de Juan Vicente, y cohete impulsador de dos conectado por Eduardo Romero, colocaron al Chinandega manos arriba, y Kelly quiso llamar al Cuerpo de Bomberos.

Tenía a Oscar Pantoja, pero Romero robó segunda otra vez, y hit de Mairena, culminó un decisivo operativo de seis carreras.

El 3-1 favorable al Chinandega, se había transformado en 7-3. De manera que el jonrón de tres carreras de Próspero en el tercero, perdió significado, y tampoco lo tuvo el jonrón solitario de Efrén Espinoza en el cierre del quinto.

Chinandega amenazó en cada una de sus primeras seis bateadas, pero fabricó poco. Entre frustración y frustración, Kelly quería tomar un bate y entrar como reemplazo, pero sólo conseguía que sus nervios, se mantuvieran alterados.

¿Y cómo no estarlo con el Campeón de bateo, Matamoros, limitado a un hit intrascendente en 9 turnos y el pitcheo de relevo súbitamente “sospechoso”? Anoche, quedaron manchas de sangre en el montículo del Chinandega.

Mañana, Gonzalo López espera por la tropa de Kelly en León para enfrentar a William Juárez en una batalla de posibles futuros big leaguers y cálculos parejos.

El primer zarpazo fue sin duda, una seria advertencia.

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