- Repostería y pastelería Norma “crece” como la levadura
Mario José Moncada
Empujada por la necesidad hace 21 años en Jinotepe, Carazo, Norma González decidió empujar un pequeño negocio que hoy se ha convertido en una pequeña empresa que da empleo a 140 personas y que pronto, como ella misma anuncia, podrá extenderse al interior del país.
Lo que comenzó como una pequeña vitrina donde ofrecía pastelitos, tortas y otras reposterías, hoy ha llegado a convertirse en una cadena de siete establecimientos que generan “varios millones” de córdobas al año en ventas, y poco más de cien mil córdobas en impuestos.
Norma González es la propietaria de repostería y panadería Norma, un negocio que ha llevado al éxito, el cual dice compartir con sus empleados, que como se empeña en asegurar “han venido de abajo junto conmigo y han venido subiendo junto conmigo”.
La pequeña empresa tiene hoy presencia en Managua, con establecimientos en Bello Horizonte, Ciudad Jardín, Carretera a Masaya y Linda Vista, por ejemplo, así como en Masaya.
Pero la meta es saltar a otras ciudades del país como León, Chinandega, Granada y Estelí, para llegar a un total de 15 establecimientos como parte de una inversión que González asegura por el momento hará con dinero propio, generado en parte de las utilidades obtenidas hasta ahora.
La meta del éxito está, según asegura, primero en el empeño por salir adelante, pero sobre todo en invertir en el mismo negocio las utilidades que se puedan generar, sin olvidarse de la estabilidad de los trabajadores.
DE LA NADA
“Realmente yo inicié este negocio por necesidad, pues hace 21 años yo quedé viuda, con un niño de dos años y medio y embarazada, y como no sabía hacer nada prácticamente, empecé con un taller de costura en Jinotepe y luego haciendo repostería”, recuerda mientras hace un descanso en sus oficinas en Linda Vista, donde está instalada una de las tres fábricas que elaboran más de 220 productos.
En esa época dice que mandaba a una señora a vender parte del producto, y como posteriormente constató que le iba mejor que dedicarse a la costura, decidió “echarla toda” en el asunto de la repostería.
Pero en 1978, luego que se agudizara el conflicto de la guerra que desembocó en la toma del poder del Frente Sandinista, la empresaria cuenta que optó por instalarse en Managua.
“Aquí tuve que empezar de nuevo, me iba a las pulperías, a los colegios, a los mercados, a ofrecer mi producto… yo manejaba una camioneta chiquita, así empecé a manejar”, recuerda.
Pero en 1985 nuevamente tuvo que emigrar, esta vez al exterior, rumbo a Estados Unidos. En la ciudad de Miami, en Florida, tuvo que instalar un pequeño negocio, donde creció poco a poco, pero que luego trasladó a Managua en 1992 cuando asumió el poder la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro.
Desde ese entonces el sabor de repostería y pastelería Norma ha venido tomando más fama a través de sus más de 220 productos, que según su propietaria, elabora con materias primas importadas principalmente de Costa Rica y también de Guatemala.
“Recuerdo cuando empecé con un empleado y ahora son 140. Hemos crecido por tener buenos precios, buena calidad y por estar invirtiendo siempre en nuestros equipos”, dice.
Entre sus planes, además de extender la presencia del negocio en el resto del país, señala que está el de instalar una sola planta, aunque aún no decide solicitar algún préstamo porque tiene cierto temor por los intereses bancarios.
“Vamos a seguir creciendo, lo vamos a lograr, se lo debemos a nuestros clientes, y por supuesto a nuestros trabajadores”, subraya.
APOYO VALIOSO
Norma González con gran afán cuenta cómo ha recibido el apoyo de sus trabajadores, incluso de aquellos más humildes, y de otros egresados de escuelas técnicas como el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec).
María Mendoza cuenta que antes se dedicaba a “palmear tortillas”. Hoy es una de las mejores en decorar pasteles de todos los tamaños, gustos y sabores.
Migdalia Salinas es otra de ellas, pues asegura que trabaja en el negocio desde 1993, cuando su propietaria decidió regresar a Nicaragua.