- Bill Clapp, reconocido empresario estadounidense, visitó Nicaragua recientemente. Insiste en la necesidad de mejorar las facilidades para hacer negocios en el país, lo cual será importante para aprovechar las oportunidades que traería la apertura comercial con el DR-Cafta. Pero lanza una clara recomendación: deben tomarse medidas para proteger a los pequeños empresarios y productores, y no escatimar esfuerzos para mejorar la educación
Mario José Moncada
Bill Clapp es uno de los principales accionistas de Weyerhauser, empresa del sector forestal que en un año vende lo que Nicaragua, como país, vendería en alrededor de 26 años; y de Alaska Airline, una de las empresas de la aviación comercial mas reconocidas en Estados Unidos.
Piensa y trabaja en grande. Sólo Weyerhauser logra ventas anuales de casi 20 mil millones de dólares. Pero asegura que también piensa, trabaja e invierte en los pequeños, es decir en los pequeños empresarios y agricultores.
También es presidente de Global Partnership, una organización de la empresa privada norteamericana que fomenta las inversiones en países en vías de desarrollo cercanos a Estados Unidos, y que en Nicaragua ha empezado a “inyectarle” dinero fresco a las del sector de las microfinanzas.
Durante su visita a Nicaragua la semana pasada, Clapp recorrió por casi cuatro días el Occidente del país. Visitó granjas camaroneras y Puerto Corinto, pero también hizo tiempo para visitar a quienes manejan la política nacional, consciente de que quienes gobiernan son en parte responsables del progreso económico que puede tener el país.
Está seguro que el Tratado de Libre Comercio negociado entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta) será aprobado por el Congreso norteamericano, pero insiste en que mientras eso ocurre se deben preparar algunas medidas que amortigüen el posible impacto que el acuerdo podría causar a los pequeños productores.
El libre comercio entre los tres gigantes Canadá, Estados Unidos y México (Nafta) ha dejado a los mexicanos, según recuerda, “muchas lecciones” que deben ser aprendidas pro los nicaragüenses.
¿Qué visión tiene de esta visita a Nicaragua, entiendo que visitó el Occidente del país?
La visita ha sido maravillosa. Hemos visitado a una diversidad de personas y con esta gente hemos tratado diferentes temas. Lo que sí percibo es que en Nicaragua hay gran abundancia de oportunidades para el desarrollo y el crecimiento económico. Hay una gran cantidad de recursos, hay una fuerte fuerza laboral que genera grandes oportunidades y, sin duda alguna, el país presenta un futuro brillante, pero también grandes retos.
¿Cuáles pueden ser esos retos?
Bueno, entre los muchos retos que el país enfrenta desde nuestra perspectiva y en base a lo poco que hemos visto, es la necesidad de encontrar mejores maneras de satisfacer las necesidades de la población más empobrecida. Estoy seguro y siento de que todo el mundo debe tener las oportunidades para enfrentar mejor los retos. Uno de ellos es invertir en la educación como un mecanismo de ataque a la pobreza, porque estoy consciente que todos los países enfrentan retos en término de que cuando la población crece, el crecimiento del Producto Interno Bruto también debería acompañar ese crecimiento. Invertir en la educación de los jóvenes, de los niños, es una forma de ir combatiendo la pobreza. Otro de los retos que se debe enfrentar es el clima regulatorio que existe en el país. Debería fomentarse un clima que induzca al comercio, a la construcción de infraestructura, y también el tema del sistema financiero debería ser abordado no solamente para los grandes capitales, sino particularmente para las pequeñas empresas, empresas emprendedoras. Sin duda alguna el potencial de Nicaragua es enorme.
¿Tengo entendido que se reunieron con productores del Occidente, por ejemplo de camarones, hay posibilidades reales de invertir en el país en estas áreas o en otras?
Bueno, particularmente el grupo que represento está invirtiendo y enfocándose ahora en el desarrollo económico para los más pobres, para los sectores empobrecidos, particularmente aquellos sectores que se autoemplean; y también otra rama en la que estamos invirtiendo es en el sector salud también para los sectores más empobrecidos. Definitivamente, nuestro grupo fue un fuerte inversor en el sector de los mariscos en el Estado de Alaska y vimos con muy buenos ojos el estado de avance de la industria camaronera en Nicaragua. Sin duda alguna los camaroneros tienen preocupaciones por factores que han generado cierta inestabilidad, pero dado que los camaroneros en este país son más agresivos y aventureros, estamos seguros que les va a ir bien. Finalmente, creo que si a las empresas les está yendo bien, en Nicaragua sin duda alguna las inversiones futuras caerán por su propio peso.
¿Se reunió con líderes políticos de Nicaragua, qué percepción se lleva del clima político de Nicaragua, y qué tanto le puede preocupar a los inversionistas?
Pienso que los tiempos políticos en Nicaragua son ahora sumamente interesantes y tenemos la impresión que, aún cuando hemos escuchado diferentes opiniones, de cómo las cosas deben de suceder, sí tengo pleno conocimiento que todos los actores están involucrados hacia una misma meta, que es promover el crecimiento de Nicaragua. No percibí señales que esto no va a suceder, que las intenciones sean otras que no sean buscar soluciones, pero estamos seguro en todo caso que cualquier inversionista tendría cuidado de invertir en Nicaragua en caso de que estas señales fueran percibidas. Sin duda alguna Cafta y otros movimientos hacia el comercio exitoso son visiones consistentes del camino que Nicaragua está siguiendo.
Definitivamente el crecimiento, el comercio, la participación en el mercado global y la reinserción de Nicaragua y la creación de empleos, son ejes que hemos percibido en esta visita. Aun así, es difícil dar estimado preciso de cómo está la situación.
¿A propósito del DR-Cafta cómo lo ven los empresarios de Estados Unidos, cree que puede ser ratificado pronto por el Congreso de su país?
Para complementar la pregunta anterior es que la política no crea empleo, la generación de empleo se hace a través de energía, una actitud emprendedora e inversiones. No soy un experto político y particularmente en el tema de Cafta es importante recalcar que son los acuerdos comerciales los que generan empleos. Cafta no es en sí generador de preocupación, sin embargo, todo el tema de comercio sí.
Por ejemplo, algunas personas sí podrían estar preocupadas porque podrían perder sus trabajos, si estos puestos se vienen para este país, pero por otro lado el sector privado, los empresarios son por tratados comerciales, y sin duda alguna van a apoyar esta iniciativa.
En el sector público hay una mezcla, opiniones negativas y hay opiniones positivas.
Cafta seguramente va a ser aprobado por el Congreso. Estamos en una nueva segunda administración del presidente George Bush, y han pasado una serie de tratados comerciales, en todo caso durante este año es el momento político ideal para que Cafta sea aprobado en el Congreso.
Usted menciona que su grupo apoya mucho a las pequeñas empresas. Aquí están muy preocupadas por el impacto que les podría causar el DR-Cafta
En este tema también sería nuestra preocupación, dado que estamos invirtiendo en este sector. No soy experto en comercio exterior, sin embargo estamos conscientes que todos los acuerdos comerciales son seguidos por una serie de medidas, como los marcos regulatorios que estos mismos acuerdos requieren para funcionar, pero no hay duda que es un tema difícil.
En caso de que hayan problemas lo que haríamos es buscar a nuestros representantes y hablar al respecto, como empresarios privados. Pero no podemos hablar de todos los sectores, sino de nuestra propia experiencia. Insisto en que estos acuerdos comerciales tienen oportunidades únicas país por país, y que en ese sentido cada país tiene una serie de medidas de salvaguarda para garantizar que el impacto en la población sea lo más suave posible.
Me gustaría agregar que después del Nafta se aprendieron una serie de lecciones que serían útiles aplicar ahora en Cafta.
¿Cuáles son esas lecciones?
Estamos seguros que hay otras personas que han estudiado el tema de Nafta y Cafta a mayor detalle, sin embargo por ejemplo el Nafta afectó a miles de pequeños productores y campesinos en México y aunque el Gobierno de México anticipó estos impactos, lamentablemente nunca hicieron la implementación adecuada ni el seguimiento para llegar a mitigar este impacto. Nuestro grupo no está enfocado a ver estos impactos, sino enfocado a promover un diálogo, que la gente hable una con la otra, y así se incrementen las posibilidades de desarrollo e inversión, la generación de empleos y la reducción de la pobreza.
INVERSIÓN SOCIAL ESTRATÉGICA
Bill Clapp explica que el modelo utilizado por Global Partnership es el llamado Inversión Social Estratégica, que se basa en la integración de prácticas usadas por los inversionistas de riesgo del sector privado con fines sociales.
Es decir, a diferencia de los principios de ayuda tradicional que “típicamente transfieren la riqueza” de unos a otros, el enfoque de este grupo se dirige en la “creación de riquezas” a través de inversiones estratégicas.
Por eso Global Partnership enfoca la gran mayoría de sus inversiones al microcrédito. En Nicaragua tienen invertido alrededor de 200 mil dólares en la microfinanciera Acodep, pero podría subir este año al más del millón de dólares ampliando su participación a cuatro microfinancieras.
Bill Clapp tiene más de 30 años de experiencia en diversas compañías del noroeste de Estados Unidos, y en los Estados de Alaska y Hawai, y la visita que realizó a Nicaragua la semana, es la número cinco que realizó. “Y no será la última”, aseguró.