El maremoto que sufrió Nicaragua en las costas del Pacífico, en 1992, fue originado por un sismo de 7.2 en la escala de Richter.

Últimos sismos son inofensivos

Anne Pérez yRoberto Pérez Solís Los pobladores de una buena parte del Pacífico nicaragüense terminaron de despertarse este domingo con el breve jamaqueo de un sismo registrado a las 6:17 a.m. Según el Área de Sismología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el sismo matutino tuvo una intensidad de 4.0 en la escala de […]

Anne Pérez yRoberto Pérez Solís

Los pobladores de una buena parte del Pacífico nicaragüense terminaron de despertarse este domingo con el breve jamaqueo de un sismo registrado a las 6:17 a.m.

Según el Área de Sismología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el sismo matutino tuvo una intensidad de 4.0 en la escala de Richter.

Carlos Guzmán, sismólogo de turno, informó que el epicentro del movimiento telúrico se registró frente a las costas de Masachapa, a 94 kilómetros al suroeste de Managua, con una profundidad aproximada de 92 kilómetros. Ineter indicó que el sismo estuvo relacionado con los procesos tectónicos del choque entre las placas Cocos y Caribe.

ALTA FRECUENCIA DE SISMOS

En un mes generalmente ocurren entre 140 y 160 sismos. Un poco más del ochenta por ciento de ellos son producidos por el movimiento de las placas tectónicas Cocos y Caribe, según la Dirección de Geofísica del Ineter.

De acuerdo a Guzmán, en esa zona de Masachapa históricamente se han registrado sismos de menor, igual o hasta superior magnitud. La causa que los origina siempre ha sido el choque de las placas.

“Siempre registramos sismos con esa magnitud y a esa distancia, no se dan cambios bruscos, la posibilidad de que exista una situación de peligro es pequeña”, explicó el sismólogo.

NO HAY PELIGRO DE MAREMOTO

Si la magnitud de los últimos movimientos telúricos fuese igual o mayor a 7.0 en la escala de Richter, “deberíamos preocuparnos por un futuro maremoto”, afirmó el sismólogo de turno.

En cualquier caso, y para mayor tranquilidad de la población, Ineter trabaja en conjunto con el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres.

Además, “sólo hay que recordar las características del último maremoto en Nicaragua, en 1992, para saber que ahorita no hay ninguna amenaza”, afirmó el sismólogo de turno del Ineter. Entre ellas están que la magnitud fue de 7.2 en la escala de Richter, además el maremoto fue pronosticado por sismólogos estadounidenses y nicaragüenses, en 1981, en base a los parámetros de la sismicidad en esta parte del Océano Pacífico.

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