Unámonos contra la impunidad

Sergio León C. Decir la verdad, cubrir una información en la fuente asignada a los periodistas, y llegar a fondo en la noticia para compartirla con los lectores, oyentes o televidentes, es una tarea que dignifica al hombre y mujer de prensa. Muchos opinan que la labor del periodista es una tarea fácil, pero no […]

Sergio León C.

Decir la verdad, cubrir una información en la fuente asignada a los periodistas, y llegar a fondo en la noticia para compartirla con los lectores, oyentes o televidentes, es una tarea que dignifica al hombre y mujer de prensa.

Muchos opinan que la labor del periodista es una tarea fácil, pero no es tan así cuando hay que desarrollar esta profesión en un país y una región tan polarizados y con apasionamientos hacia el corrupto, y no es así, aunque aquí muchos quisieran apagar la voz, callar la grabadora, o hacer desaparecer el lápiz de un periodista. Al periodista no le importa el qué dirán los enemigos de la libertad, sino más bien trabaja honradamente y con la frente en alto en el quehacer diario.

Hoy se cumplen 68 días que una mujer mártir de la información, una joven amiga mía, llena de vitalidad y con ganas de salir adelante, una corresponsal de los Diarios LA PRENSA y HOY, María José Bravo Sánchez, fue asesinada cobardemente por querer darle a conocer con veracidad a sus lectores los resultados de las elecciones municipales en su departamento, Chontales.

María José no pudo cumplir su misión como hubiera querido porque una mano enemiga, una mano cobarde, acabó con su tierno y frágil cuerpecito. Dolió mucho conocer esa fatídica información porque los que la conocimos nos resistíamos a imaginarnos una bala en el pecho de la “flaca”, como otro amigo mío y también corresponsal le decía cariñosamente.

El año pasado fue muy negro para los nicaragüenses. Primero, el cruel asesinato contra Carlos Guadamuz, periodista también. Los autores intelectuales de este crimen nunca fueron descubiertos. Más tarde, sicarios todavía no identificados por las autoridades, masacraron a cuatro policías de Bluefields, los degollaron, los amordazaron, sus familiares todavía lloran por saber qué fue lo que pasó, pero para las autoridades nada ha pasado aquí.

Por último, asesinan premeditadamente a María José, y sorprendentemente los que deberían impulsar una condena clara contra el verdugo, quién sabe por qué y ante qué, actúan con doble moral y más bien parecen ser los defensores del criminal.

Los periodistas debemos acoplarnos en un solo gremio y unirnos al movimiento que se gesta en LA PRENSA en demanda de que Eugenio Hernández sea condenado por asesinato.

Hoy fue María José, luchemos para que mañana no sea ningún otro.

Colegas del país y pueblo en general, comparto con ustedes el criterio de la periodista costeña Yolidia Navas Salomon, responsable del noticiero La Verdad, de Radio Zinica, en Bluefields, quien llamó a la solidaridad e unidad de los gremios y colegas periodistas, y condenó el vil asesinato perpetrado contra la humanidad de María José Bravo Sánchez por el ex alcalde del municipio de El Ayote, Eugenio Hernández.

Navas, a través de su espacio, también cuestionó a los funcionarios estatales y autonómicos de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), responsabilizándoles de agredir constantemente a los periodistas del Caribe de Nicaragua.

“Aquí nos matan cada día, no a balazos, sino que nos matan cuando no nos quieren dar la información; y cuando nos dan la información nos la dan a medias, y las pocas informaciones que dan no es para informar sino para desinformar”, sentenció.

Departamentales

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