Wilder Pérez R.
El alcalde Herty Lewites, quien este mediodía entregará la silla edilicia al electo Dionisio “Nicho” Marenco, se despidió ayer de uno de los proyectos más relevantes que su Gobierno no pudo inaugurar: el Centro de Historia Municipal.
Lewites se declaró triste al abandonar la sede de la Alcaldía capitalina, en el Centro Cívico, en especial el nuevo Centro de Historia, que hasta hace pocos meses era una bodega abandonada, donde habitaban decenas de gatos callejeros.
Respecto a no poder inaugurarlo, el alcalde saliente dijo que “eso es secundario, lo que me interesa es haberle dado facilidades a Roberto (Sánchez) para montarlo, lo que pasa es que cuando descentralizas se pueden hacer muchas cosas, por eso avanzó esta Alcaldía”, dijo, apelando a la buena imagen que alcanzó como edil de la capital.
EL VALOR
El montaje del Centro de Historia costó casi un millón de córdobas, no obstante, el valor histórico es invaluable, según Sánchez, director del proyecto.
El centro albergará miles de documentos, fotografías, planos arquitectónicos y mapas, algunos de los cuales podrían tener casi un siglo de antigüedad, algo que hasta hace poco era impensable si se toma en cuenta que Managua ha sido destruida por los terremotos de 1931 y 1972, además de sufrir cambios políticos que involucraron una guerra con mucha carga ideológica.
A través de un convenio con la Universidad del Valle, se está garantizando el cuido de los documentos, que además estarán protegidos contra cualquier tipo de daño en cajas antiácidas, con temperatura y humedad regulada.
El sitio, que será inaugurado por Marenco, se ubica media cuadra al norte de El Zumen, pero parte de la información recorrerá los barrios de Managua, a excepción de las cosas que utilizó el Papa Juan Pablo II en su primera visita a Managua.