Tomado de El Heraldo
Seis días después de su aprehensión, el Juzgado Primero de Letras dictó auto de prisión en contra del nicaragüense José Leonidas Álvarez, capturado el pasado fin de semana con un poderoso arsenal que supuestamente iba dirigido a grupos delincuenciales del país que pretenden atentar contra el presidente Ricardo Maduro.
La mañana del jueves fue celebrada la audiencia inicial al imputado, tras la cual la juez supernumeraria de dicha instancia judicial, Digna Matamoros, dictó el auto de prisión al confirmársele a éste la posesión del armamento, entre los cuales se encontraba un lanzagranadas y un fusil Galil con sus respectivas municiones.
Según la jueza, los fiscales aportaron los suficientes elementos probatorios que inculpan al ex desertor del ejército sandinista, por lo que se le dictó la medida mientras la Fiscalía y su defensa aportan mayores elementos de pruebas para saber si queda en libertad o se le envía a prisión.
La Fiscalía acusó al detenido de tráfico ilegal de armas, pero en ningún momento presentó el requerimiento por el delito de terrorismo, ya que no contaba con los elementos necesarios para acreditar dicha figura delictiva. La juez determinó que el acusado, efectivamente, tiene culpabilidad en el hecho delictivo que se le atribuye.
AUDIENCIA
La audiencia preliminar se realizará dentro del término de 60 días, en la que se espera que, tanto la defensa como los fiscales aporten las respectivas pruebas para determinar la culpabilidad o no del supuesto traficante de armas.
Se informó que el delito de terrorismo no cabe en este caso, razón por la cual los representantes del Ministerio Público solamente acreditaron el delito de tráfico y portación ilegal de armas en perjuicio del Estado de Honduras.
José Leonidas Álvarez fue detenido el viernes 7 de enero de este año cuando intentaba cruzar el puesto de control policial en Pavana, jurisdicción de Choluteca, a eso de las 8:30 p.m. en un taxi que le realizaba un viaje expreso hasta la frontera de Amatillo con el armamento de guerra.
Al ser registrado se le decomisaron 20 granadas de alto poder explosivo, un lanzagranada y un fusil Galil con sus respectivas municiones.
Además de las armas, al nicaragüense se le decomisó 7,600 dólares, 675 lempiras, 110 córdobas nicaragüenses, dos películas: una del desaparecido “Frente Sandinista de Liberación Nacional” (FSLN) y la otra de “Operación Danto 88” que, se supone, son para entrenar guerrilleros.
El acusado es originario del departamento de Rivas y portaba un pasaporte con número C0969112.
Tras su comparecencia en el juzgado, Álvarez fue trasladado al centro penal de esta ciudad donde estará recluido, mientras se ventila el caso y se evacúan las pruebas.
ARMAS VENÍAN DE NICARAGUA
Las armas que José Leónidas Álvarez introdujo a Honduras salieron de Nicaragua, según reveló el mismo procesado en una entrevista a El Heraldo.
Álvarez dijo que una persona lo contactó en El Guasaule y le propuso el traslado y la entrega en El Amatillo, frontera con El Salvador. Por la misión, según dijo, le pagarían 500 dólares.
“Es mi ambición la que me tiene en estas condiciones”, se lamentó. Negó ser parte del crimen organizado, dijo desconocer el destino de las armas y que ni siquiera “le ha pasado por la cabeza” ser parte de un atentado contra el presidente Ricardo Maduro y otros personeros del Gobierno hondureño.
En tanto en Rivas, la familia del procesado dijo no tener idea que su pariente hiciera negocios en Honduras o que allá contara con conocidos. “No sabemos nada de eso”, señaló Lesbia Álvarez, una de sus hermanas. “Todo esto es extraño, incluso hasta miedo tenemos de ir a Honduras a conocer lo que pasa con mi hermano”, añadió.