Jorge Loáisiga Mayorga
El Juez Séptimo de Audiencia Penal de Managua, Abelardo Alvir, se declaró incompetente de conocer la acusación que por terrorismo y atentar contra la paz de la república, presentó la Fiscalía, en contra de Óscar Rivera Lacayo y Jorge Iván Pineda, tras ser capturados en posesión de un misil antiaéreo.
El judicial admitió la acusación, pero dijo que el caso era competencia de un Juzgado Local y no de uno de Distrito, por tratarse de delitos menos que correccionales, con penas de seis a tres años de prisión.
Tras razonar las causas que tuvo para declararse incompetente de conocer la acusación, remitió la causa a la Oficina de Distribución de Causas, para que sea ésta la que decida a qué Juzgado Local enviará el caso.
La fiscal que lleva el caso, Blanca Rosa Calero, había presentado acusación por terrorismo y atentar contra la paz de la república, señalando que se había presentado un concurso de delitos y el segundo absorbía al primero.
El Artículo 546 del Código Penal indica que “cometerá delito contra la paz de la república, el que por actos hostiles no autorizados por el Gobierno, diere motivo al peligro de una declaración de guerra contra la nación, expusiere a sus habitantes a vejaciones o represalias en sus personas y bienes, o altere sus relaciones amistosas con algún Estado. Los reos comprendidos en este inciso sufrirán prisión de 1 a 5 años y si de los actos hostiles resultare la guerra, la pena será de 4 a 15 años de prisión”.
Calero dijo que la Fiscalía insistirá en la acusación por esos delitos. También dijo que las investigaciones del caso aún no han concluido y que en el camino la Fiscalía aportará pruebas que conduzcan a esclarecer las circunstancias en que se produjeron los hechos.
ALEGA “MONTAJE”
Según la acusación, Rivera Lacayo le compró el misil antiaéreo de fabricación soviética, C2M, a Pineda, en 45 mil dólares, venta que se concretó el 10 de enero pasado en la ciudad de Matagalpa, y posteriormente trasladaron el misil a la ciudad de Managua.
La fiscal Calero dijo que los elementos de convicción que sustentan la acusación son las testificales de los oficiales de Policía que realizaron las investigaciones.
Los acusados se negaron a brindar declaraciones. “Es un montaje”, fue lo único que dijo Pineda.