- Deportado desde EE. UU. por el crimen de cambista corinteño
Carol Munguía yAnne Pérez
Jairo Lovo Bengoechea llegó anoche procedente de Nueva Jersey, Estados Unidos, donde fue capturado y encontrado indocumentado, a donde huyó en julio de 1992, después de fugarse de las celdas de la Policía de Chinandega.
Lovo Bengoechea, después de llegar al Aeropuerto Internacional de Managua, resguardado por agentes, fue trasladado una hora después a las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).
El detenido llegó a las 6:50 horas de la tarde, en el vuelo 1974, de Continental Airline.
El reo fue el principal sospechoso de la muerte del cambista y prestamista corinteño Ricardo Smith, quien desapareció misteriosamente luego que salió de su casa de habitación a cobrar una deuda a establecimientos en Pasocaballos.
El rumor en ese entonces fue que había sido envenenado y ocultado en la valijera de su vehículo, que desapareció junto con su dueño, después de haber sido visto por última vez una tarde en el restaurante Neptuno, en el balneario Pasocaballos.
Lovo Bengoechea, en ausencia, fue declarado culpable del asesinato de Smith Cruz, según el fallo del Juez Segundo de Distrito del Crimen, Edwin Espinoza Corea.
El reo fue capturado pero se fugó de la cárcel preventiva de la Policía, con ayuda de agentes investigadores. Éste salió del país con rumbo a San Francisco, California, y luego a Nueva Jersey, donde se ignora si andaba de paseo este fin de semana.
En 1998, pescadores del balneario Pasocaballos encontraron una osamenta dentro de un servicio sanitario, en el mismo lugar donde funcionó el restaurante Neptuno, presumiendo los investigadores de turno que se trataba de los restos del desaparecido cambista, originario del Puerto de Corinto.
Nuevamente la familia levantó acusación contra los Bengoechea, por las evidencias mostradas, pero en ese tiempo sólo su madre, Norma, guardó prisión en el Sistema Penitenciario, y en todas sus declaraciones se mostró vigilante de que no se manchara el nombre de su hijo Jaime, demostrando el gran amor que una madre puede sentir por su hijo.
“No me importa guardar prisión, soy inocente”, repetía a los medios esa anciana, que en el año 2003 logró su libertad por enfermedad y de la que solamente se supo que vivía en las inmediaciones del Mercado Oriental, en la capital.
LA PRENSA no pudo obtener la reacción de sus hijos, porque todos residen en Los Ángeles, California.
Información de la Policía Nacional da cuenta que Lovo Bengoechea tendrá que comenzar una condena de 30 años, por la muerte del cambista, que correrán a partir de hoy.
Anoche, a las 9:05 horas, cuatro oficiales de la Policía de Chinandega trasladaron a Lovo Bengoechea hacia esa ciudad.