- Comunidad internacional dio la espalda a reformas, hasta los gobiernos de izquierda
- El “pacto de El Chile” y el“acuerdo tripartito” coexistirán “pacíficamente”: las reformasvan y Bolaños salva su Presidencia
María José Uriarte R.
De manera inesperada, las pautas para el diálogo entre el PLC, el FSLN y el Ejecutivo se concertaron ayer, en un documento denominado “Acuerdo por el Diálogo Nacional”, donde las partes se comprometen a implementar las reformas constitucionales únicamente por medio del consenso.
En la firma de los acuerdos participaron, además del presidente Enrique Bolaños y el dirigente sandinista Daniel Ortega, el cardenal Miguel Obando Bravo en calidad de testigo y el representante del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) en Nicaragua, Jorge Chediek, artífice destacado de este proceso de entendimiento básico.
“El acero de guerra o el olivo de paz, en estas circunstancias históricas para nuestro país, estamos diciendo: no al acero de guerra, sí al olivo de paz”, dijo Ortega durante su intervención en un acto en Casa Presidencial, donde el presidente Bolaños resaltó que esto es un triunfo para el país.
Ningún representante del PLC asistió a Casa Presidencial para firmar el acuerdo, por lo que después de la firma en la sede del Ejecutivo, Ortega se trasladó hasta El Chile, donde Arnoldo Alemán guarda prisión, para que éste también suscribiera el acuerdo.
LOS ACUERDOS
En los acuerdos se establece, entre otros aspectos, el compromiso de respetar el período constitucional para el que fue electo el presidente Bolaños, de parte de los partidos mayoritarios, y que de aprobarse en segunda legislatura las reformas constitucionales se incluya una disposición transitoria de rango constitucional para que se implementen, una vez sean consensuadas, para lo cual serán incluidas en la agenda de las conversaciones.
El presidente Bolaños se mostró satisfecho por la suscripción de los acuerdos que permitan fomentar la gobernabilidad del país, ya que la crisis política que se observaba desde finales del año pasado provocó tensiones a lo interno y fuera de Nicaragua.
“Le agradezco a la comunidad internacional todas sus gestiones de buena voluntad en beneficio de nuestra patria; ahora pueden estar más seguros de que hemos madurado políticamente, que sus ayudas y los sacrificios de sus pueblos seguirán siendo usados con transparencia sólo en beneficio del pueblo nicaragüense”, indicó el mandatario.
Según fuentes gubernamentales, la comunidad internacional dio la espalda a las reformas libero-sandinistas, incluso gobiernos como el de Lula Da Silva y Hugo Chávez.
LAS REUNIONES
Un día antes de la ratificación del “Acuerdo por el Diálogo Nacional”, el presidente Bolaños se reunió en su despacho con el encargado de Asuntos Políticos de la Embajada de Estados Unidos, Carlos García, y posteriormente se incrementaron los contactos con los representantes de las otras fuerzas, información que se limitó a los más cercanos a los líderes políticos.
Previo a la comparecencia del mandatario y Ortega, acompañados de Chediek y el cardenal Obando, estuvieron reunidos en el despacho del presidente Bolaños, donde se menciona que Alemán estuvo al tanto de la situación por teléfono.
A diferencia de las apariciones públicas de Ortega en las que viste informalmente, apareció en el acto de firma de los acuerdos, vestido de manera formal y cada vez que el presidente Bolaños se refería a él, lo hacía como ex Presidente, y no como Comandante o Secretario General.
PODERES REACCIONAN
El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, expresó que respaldan totalmente la suscripción del acuerdo y que ello se debió hacer desde el inicio de la crisis.
“Las reformas en sí no hay que considerarlas como algo negativo, sino sencillamente lo que está diciendo el documento que es cómo se implementan esas reformas”, comentó Rivas.
Por su parte, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Yadira Centeno, recordó que los magistrados judiciales fueron los primeros en proponer al presidente Bolaños una reunión para llegar a un acuerdo, y es del criterio que hay voluntad de las partes para sentarse a conversar.
“Ese es el llamado; en lo que me toca a mí como Poder Judicial podemos participar perfectamente”, refirió Centeno.
¿QUIÉN GANA QUÉ?
En este acuerdo tripartito, firmado por el PLC, el FSLN y el Ejecutivo, todas las partes parecen haber ganado algo.
Arnoldo Alemán en su pacto con Daniel Ortega y ratificado el pasado 7 de enero, se ganó su libertad, ya que se asegura que Alemán pronto saldrá libre.
El presidente Enrique Bolaños salvó su Presidencia y podrá cumplir con su período «en forma plena».
Daniel Ortega salvó su imagen ante la comunidad internacional, considerando sus proyectos estratégicos electorales y logró, además, que aunque Bolaños no forma parte del pacto que libera a Alemán, le ayude a soportar el peso del costo político de esa decisión que se dará bajo la cobertura del acuerdo tripartito.
Logra también establecer un balance interno con sus aliados de la Convergencia, que públicamente han criticado aspectos de las reformas libero-sandinistas.
El PLC y el FSLN siguen con sus reformas y Bolaños con su Presidencia. Es decir, que tanto el acuerdo Ortega-Alemán, firmado en El Chile, como el tripartito firmado ayer en Casa Presidencial, coexistirán «pacíficamente», sin contradecirse en los espacios fundamentales de cada quien, en una gobernabilidad siu géneris, en un año preelectoral que se ha «limpiado» de obstáculos de corto plazo.
EL ACUERDO TRIPARTITO
El acuerdo firmado entre el PLC, el FSLN y el Ejecutivo, establece lo siguiente:
1.- Los partidos mayoritarios dejarán claramente expresada la voluntad política de respaldar que el presidente Bolaños cumpla su período presidencial de forma plena.
2.- Las reformas constitucionales en trámite parlamentario incluirán en su aprobación una disposición transitoria de rango constitucional que determine que la implementación de dichas reformas será fruto de una decisión consensuada entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Nacional, disposición transitoria que determinará que la implementación y vigencia de dichas reformas constitucionales será posterior al consenso de ambos poderes Públicos. Los delegados de la Asamblea Nacional y del Poder Ejecutivo se reunirán en el seno del diálogo nacional, para la implementación de las reformas constitucionales.
3.- El diálogo nacional incluirá la consideración de las reformas constitucionales necesarias para la determinación y perfeccionamiento de un sistema de gobierno que equilibre el peso de los poderes Ejecutivo y Legislativo, incluyendo la posibilidad de instaurar sistemas semiparlamentarios o semipresidenciales.
4.- El diálogo nacional incluirá, como puntos de agenda, efectiva generación de empleo, seguridad alimentaria, medicamentos a hospitales y centros de salud, garantías respecto de que la educación y salud sean gratuitas, garantías para los derechos laborales de trabajadores y profesionales ante los TLC, creación de un fondo estatal para promover la producción, un banco de fomento que garantice préstamos con bajos intereses, y elaboración de un programa que aplique los recursos HIPC de forma total a combatir la pobreza.
5.- El diálogo nacional incluirá el presupuesto nacional en el marco de la estabilidad macroeconómica.
6.- El diálogo nacional incluirá también temas institucionales como:
a) la profesionalización de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), del Consejo Supremo Electoral (CSE) y de la Contraloría General de la República vía sistema de incompatibilidades de sus miembros, así como la profesionalización de esos poderes vía selección del personal que los integrará.
b) Reforma electoral para acercar el elector al elegido.
c) Institucionalización de la democracia interna de los partidos.
d) Legislación sobre el financiamiento de los partidos políticos y la disposición de espacios gratuitos en los medios.
e) Tratamiento impositivo de los medios de comunicación.
7.- Durante la reunión se acordó que delegados de los tres actores políticos principales del país —FSLN, PLC y Gobierno— resolverán que temas de rango legal en tratamiento legislativo se incluirán en la agenda de diálogo.
8.- El paquete de todos los servidores públicos nombrados por la Asamblea Nacional en el resto del período del actual Gobierno atenderá el consenso de los tres principales actores políticos del país, FSLN, PLC y Gobierno nacional.
INTRIGANTE
El Embajador de Holanda, Kees Rade, dijo que era “intrigante” la rapidez con que se suscribió el documento que contiene los acuerdos. “Pero es un paso positivo; me parece que hasta esta mañana (ayer) no hubo nada que se viera como un diálogo, y ahora sí podemos ver que parece que hay un movimiento”, estimó Rade.