- Riquelme se luce en goleada
EFE
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El Villareal frena al Barsa
| Riquelme se luce en goleada |
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VILLARREAL.- El Villarreal frenó en seco al Barcelona, en un gran partido de los locales, que guiados por un genial Riquelme desarbolaron al líder de la Liga, al que infligieron su segunda derrota del campeonato, tras golearles por 3-0.
El conjunto de Manuel Pellegrini realizó un partido muy completo, en el que pasó por encima del Barcelona en el primer tiempo y en el segundo supo maniatar a los barcelonistas e incrementar su ventaja con dos nuevos goles, si bien pudieron ser más.
El Barcelona, sabedor de las victorias conseguidas por sus más inmediatos seguidores, salió al terreno con ganas de encarrilar pronto el partido y encerró al Villarreal en su parcela en los primeros minutos.
Los locales se sacudieron el dominio del conjunto catalán y entonces emergió la figura de Riquelme, catalizador del juego ofensivo del Villarreal, que se convirtió en una pesadilla.
En el ecuador de este período, Guayre dio el primer aviso a Víctor Valdés y poco después una gran asistencia de tacón de Riquelme, en probable fuera de juego, permitía a Forlán concluir la pared con un potente disparo que dobló las manoplas del meta catalán para anotar el primer gol.
El Barcelona tenía la posesión del balón pero tanto Senna como Josico tapaban bien las líneas de pase lo que dejaba a Ronaldinho y Etoo totalmente desabastecidos de balones. Por contra, Riquelme continuaba surtiendo a Forlán y Guayre, que con su velocidad ponían en apuros a la zaga de Frank Rijkaard.
Héctor Font y, sobre todo, Forlán, tuvieron en sus botas el segundo gol local, pero no estuvieron acertados en el remate y dejaron escapar vivo al Barcelona que llegó al descanso con una mínima desventaja.
En la reanudación, el Villarreal ajustó las cuentas pendientes y a los dos minutos, en una jugada de estrategia ya intentada en la primera parte, Riquelme botó una falta que Gonzalo remató a gol, adelantándose a los defensores del Barcelona.
Con dos goles en contra y ante la evidente falta de fluidez ofensiva de su equipo, Rijkaard dio entrada a Iniesta en busca de la reacción.
La presencia del joven centrocampista despertó a su equipo que comenzó a poner en serios apuros a un Villarreal, que se encomendaba a la cristalización de un contragolpe para finiquitar el partido.
En el tramo final, el Barcelona se desinfló y pese a tener la posesión del balón era el Villarreal el único que generaba peligro real y en uno de sus contragolpes Forlán redondeó el marcador en el definitivo 3-0.