AP
YAKARTA.- Los gobernantes que participan en una cumbre internacional sobre la ayuda a los damnificados del maremoto de Asia, expresaron beneplácito ayer sobre la idea de imponer una moratoria a la deuda externa de varios países afectados por el desastre, pero no se comprometieron a hacerlo.
Los delegados parecían estar divididos sobre la idea de aplazar el pago de la deuda externa.
Varias naciones europeas respaldan la congelación de la deuda para unos 11 países afectados por maremotos como consecuencia del potente sismo en el lecho marino en las costas de Indonesia, el 26 de diciembre, que provocó la muerte de unas 150,000 personas.
Decenas de líderes internacionales que participan en la cumbre respaldaron una declaración conjunta sin carácter de compromiso, afirmando que ven con beneplácito las propuestas para reducir la deuda de las naciones afectadas por maremotos.
AUSTRALIA ESCÉPTICA
Australia, que el miércoles anunció un paquete de ayuda de 764 millones de dólares en donaciones y préstamos para los damnificados en Indonesia, ha dicho que no le parece muy convencedor el plan de moratoria respaldado por Canadá, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otros países.
El presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, dijo que los acreedores podrían garantizar que el monto condonado de la deuda llegue a los necesitados, pero dijo que era más fácil controlar y supervisar el dinero especialmente destinado a las donaciones.