Carlos Martínez Morán
La niña Janeth González Pérez, afectada por quemaduras de tercer grado en un 50 por ciento de su cuerpo, continúa muy delicada de salud en el Hospital Fernando Vélez Paiz.
Como parte del tratamiento médico, le colocaron ayer una sonda nasogástrica para alimentarla y controlarle también su balance hidroelectrolítico.
La niña, de 2 años, sufrió quemaduras profundas en una extensa área de su cuerpo al incendiarse el mosquitero de su cama mientras dormía, el pasado 31 de diciembre.
La pequeña, originaria de Muelle de los Bueyes, ingresó a sala de cuidados intensivos del Hospital Fernando Vélez Paiz, 24 horas después del percance.
El doctor Julio Flores, director de ese centro asistencial, informó que como parte de las complicaciones causadas por las lesiones profundas, la niña ha empezado a manifestar síntomas diarreicos que los médicos están valorando porque se tiene el temor de que pueda ser un mecanismo de contaminación del área perianal, afectada también por las quemaduras.
Agregó que frente a ese peligro el personal médico está valorando la posibilidad de colocarle una colostomía para evitar las evacuaciones que puedan contaminar sus genitales
El doctor Flores señaló que actualmente están alimentando a la niña únicamente por la sonda nasogástrica.
“Eso significa que ella está bastante delicada, pero confiamos en Dios y en la labor de los médicos que pueda recuperarse”, dijo.
Según el doctor Flores, las quemaduras en más de un 50 por ciento del cuerpo perjudican todo el sistema orgánico.
“Se afectan los riñones, el hígado, los pulmones, entre otros, como una reacción en cadena al trauma”, agregó.