Kener Andrés Montes Saravia, de 2 años, sigue con pronósticos reservados.

Niño arrollado sigue en coma

Luis Alemán Saballos Kener Andrés Montes Saravia, de 2 años, no responde al tratamiento que los médicos del Hospital La Mascota le están suministrando y su estado es aún más complicado, a pesar que ha manifestado algunos movimientos involuntarios. La doctora Myriam Chamorro, jefa de cuidados intensivos del hospital, confirmó que el niño no ha […]

Luis Alemán Saballos

Kener Andrés Montes Saravia, de 2 años, no responde al tratamiento que los médicos del Hospital La Mascota le están suministrando y su estado es aún más complicado, a pesar que ha manifestado algunos movimientos involuntarios.

La doctora Myriam Chamorro, jefa de cuidados intensivos del hospital, confirmó que el niño no ha mejorado y “continúa con mal pronóstico”.

“El paciente está en estado de coma, conectado a un respiradero mecánico, tiene medicina para mantener la presión arterial y la frecuencia cardíaca; se le puso tratamiento para desinflamar su cerebro, pero no ha mejorado”, señaló.

Explicó que debido a las condiciones graves no se le ha podido realizar ningún estudio, como por ejemplo una tomografía del cráneo.

“Tendríamos que llevarlo a otro centro y su situación es tan crítica que si lo movemos podría morir”, señaló.

Según la doctora Chamorro, el niño está vivo por las medicinas que se le aplican y la ayuda del respirador que hacen que su corazón lata.

TIENE MOVIMIENTOS

Kener, quien entró hoy a su sexto día en coma después de ser impactado por una camioneta conducida por un adolescente la noche del pasado 31 de diciembre, presentó algunos movimientos en sus miembros superiores, pero según la doctora Chamorro, “son esporádicos y no tienen nada significativo que nos haga pensar que el niño vaya a sobrevivir”.

Según la especialista, la temperatura del niño, su presión arterial que se mantiene baja, su frecuencia cardíaca que también está baja, son indicativos que les hacen concluir que el cerebro de Kener está muy afectado, que no responde a ningún estímulo ni a los medicamentos.

“Cuando no podemos regular la temperatura significa que el cerebro está muy afectado y el coma es irreversible”, indicó.

Kener sobrevivió a un accidente automovilístico ocurrido cuando viajaba en una bicicleta conducida por su tío Carlos Jonathan Saravia Vázquez, quien murió de forma instantánea producto del impacto.

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