Los devotos del Cristo Negro cargan la imagen en hombros para pagar los favores recibidos.

Inicia peregrinación por el Cristo Negro

Devotos inician periplo parapagar milagros al Señor deEsquipulas, en El Sauce Silvia González SilesCORRESPONSAL/JINOtEGA Cientos de feligreses participaron en la gran peregrinación que inició ayer domingo, partiendo del Santuario del Señor de Esquipulas o Señor de los Milagros, cuya tradición data de unos 18 años. La fiesta al Señor de Esquipulas es promovida por el […]

  • Devotos inician periplo parapagar milagros al Señor deEsquipulas, en El Sauce

Silvia González SilesCORRESPONSAL/JINOtEGA

Cientos de feligreses participaron en la gran peregrinación que inició ayer domingo, partiendo del Santuario del Señor de Esquipulas o Señor de los Milagros, cuya tradición data de unos 18 años.

La fiesta al Señor de Esquipulas es promovida por el señor Luis Miranda y el padre Ernesto Cisne, cariñosamente conocido como el padre “Tito”.

En el marco de las tradicionales festividades en honor al Cristo Negro la feligresía católica se prepara para viajar hasta el Santuario del Señor de Esquipulas, ubicado en El Sauce, León, donde miles de personas se congregan para pagar sus promesas.

UN MES DEFIESTA RELIGIOSA

En esta temporada, los jinoteganos acostumbran festejar al Santo desde el primer domingo de enero y concluyen el último domingo del mismo mes. Entre las actividades religiosas cuentan las solemnes eucaristías, velas y procesiones, entre otras.

Según el señor Luis Miranda, uno de los organizadores de la peregrinación, la devoción inició hace 18 años y desde entonces el pueblo católico demuestra su fervor religioso cada año.

Para esta peregrinación, los devotos acostumbran llevar en hombros la imagen del Cristo Negro y amanece en un hogar de devotos. Seguidamente se traslada de una a otra casa hasta cumplir con el período de celebración y finalizan con una vigilia en el Santuario, ubicado en el costado oeste de la ciudad de Jinotega.

CONSTRUYEN SANTUARIO

Hace 20 años nació la idea de un grupo de creyentes y devotos de formar un comité pro construcción del Santuario del Señor de Esquipulas, encabezado por el señor Luis Miranda Morales, quien según cuenta tuvo una aparición del Señor haciéndole varias revelaciones.

El Santuario se construye gracias a esfuerzos y gestiones de personas que empezaron a recaudar fondos con rifas semanales hasta comprar el terreno, ubicado al costado noroeste de la ciudad de Jinotega, al pie del cerro Chirinagua donde asisten muchos creyentes.

LA TRADICIÓN

Para celebrar la fiestas en honor al Señor de los Milagros la feligresía católica cuenta con un santuario desde hace más de 20 años, el cual es visitado por devotos de todas partes del departamento de Jinotega.

Es una tradición tener en vela a la imagen del Santo, desde el 15 al 25 de enero, mientras se realizan rezos rotatorios, bajo la responsabilidad de personas que se encargan del rezo y repartir paquetes.

De acuerdo al programa, las fiestas dedicadas al Señor de Esquipulas comienzan desde el primer domingo del mes de enero, con una solemne misa y procesión que sale del santuario y luego regresa al mismo, al caer la tarde.

Posteriormente la feligresía se concentra en el Santuario, donde el Santo permanece en vela y al amanecer se le cantan las mañanitas.

Las actividades concluyen el último domingo de enero con la celebración de una misa presidida por el Obispo de la Diócesis de Jinotega, monseñor Pedro Vílchez.

EL MILAGRO Y APARICIÓN

El señor Luis Miranda Morales, de 66 años, lleva 40 años de cumplir promesa al Señor de Esquipulas.

Sobre su inquebrantable fe, este devoto refiere que todo comenzó desde que su esposa, Cristina Baltodano, salió un día a la calle y se enteró que mucha gente se estaba preparando para viajar a El Sauce.

Fue entonces que decidieron ofrecerle al Señor de Esquipulas viajar cada año hasta los últimos días de su existencia, con la petición que les curara a su hija “Conchita”, de 6 años, quien padecía de un rara enfermedad en la piel y cada vez que le atacaba el mal se escapaba de morir.

Según Miranda Morales, el Cristo Negro les hizo el milagro y desde entonces en pago de ese favor la familia viaja al lugar los 15 de enero, permanecen tres días en el santuario, hasta donde arriban de rodillas.

El devoto recuerda que en el año 1979 logró llevar 18 buses llenos de gente a El Sauce y cada año se encarga de contratar varios buses para el mismo fin.

A los 15 años de estar viajando a la celebración de El Sauce don Miranda asistió a una misa en la Iglesia Catedral, pero recuerda que al terminar la misa lo llamó una voz y divisó la imagen del Cristo Negro. Desde entonces prometió sacarlo en procesión.

Ese acto condujo a Miranda a iniciar la peregrinación en Jinotega con el apoyo del padre Ernesto Cisne, “Tito”.

El señor Miranda pidió colaboración para comprar la pólvora y la música, y sacó en procesión ese primer año el Cristo Negro.

Conformó el comité pro construcción del Santuario y los primeros 15 mil córdobas se recogieron a través de personas caritativas y realizando rifas, se compró el terreno y el santuario se levantó.

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