Poca gente en las playas

Algunos vendedores comentan que la situación económica, más el miedo por las recientes noticias del maremoto en Asia, pudieron incidir Menos bañistas, es visto como un mal augurio por comerciantes Juan Carlos Tijerino A. La presencia de bañistas en las principales playas del país estuvo escasa ayer a pesar de que es una tradición entre […]

  • Algunos vendedores comentan que la situación económica, más el miedo por las recientes noticias del maremoto en Asia, pudieron incidir
  • Menos bañistas, es visto como un mal augurio por comerciantes

Juan Carlos Tijerino A.

La presencia de bañistas en las principales playas del país estuvo escasa ayer a pesar de que es una tradición entre los nicaragüenses acudir a las costas del Pacífico nicaragüense cada primero de enero.

Vendedores consultados por LA PRENSA explicaron que la poca afluencia de veraneantes podría obedecer principalmente a dos factores: la difícil situación económica por la que atraviesa Nicaragua y el temor de que ocurra una tragedia parecida a la del sur de Asia donde un tsunami acabó con la vida de más de cien mil personas.

“Esto está palmado, el año pasado a esta hora (un poco antes del mediodía) ya había vendido algo, pero hoy ni siquiera he logrado recoger para el pasaje”, indicó Carmen Rivera, vendedora de cajetas y artesanía que cada fin de año se traslada con su producto a las costas de San Juan del Sur.

Según Rivera esta escasez de bañistas es un indicio de que en la temporada de verano las cosas van a estar igual.

POCO OPTIMISMO

“La otra vez vino el propio primero de enero un crucero cargado de turistas, ese día el resto del año vendimos como nunca, pero como hoy empezamos mal me imagino que así va a ser todo el año porque los vendedores tomamos en cuenta este día para darnos una idea de cómo van a estar las cosas”, afirmó.

Para Brenda Bermúdez, otra comerciante del sector, las ventas van a estar bastante feas porque con el tsunami ocurrido en el sur de Asia la gente lo va a pensar dos veces antes de visitar un balneario.

“En estos momentos la gente está pendiente del maremoto y más aún los turistas extranjeros ya que saben que aquí ocurrió uno hace algunos años”, indicó Bermúdez.

A los comentarios de Bermúdez se suman los de don Fernando Araica, quien ofrece raspados en el balneario de La Boquita, cuando afirma: “Con esa tragedia la gente está buscando la seguridad, es por eso que algunos centros recreativos como La Máquina, donde pasa un río, tiene más visitantes”, aseguró.

POCOS NIÑOS

Marling Chávez, una de las pocas bañistas que llegó ayer al balneario de Casares, explicó que por razones de seguridad y economía sólo una parte de la familia viajó con ella hasta ese balneario.

“Es cierto que uno nunca sabe cuándo van a ocurrir estas cosas, pero por si las dudas decidimos venir sólo los adultos, aparte de eso comer aquí es bien caro. Un buen servicio de pescado frito cuesta más de cien córdobas, eso es demasiado”, dijo.

Ante el riesgo que representa visitar el mar algunos bañistas optaron por trasladarse a balnearios como San Jorge, donde la afluencia de visitantes estuvo más fuerte.

CRUZ ROJA SIN PRESENCIA EN BALNEARIOS

La Cruz Roja Nicaragüense tampoco escapó a los problemas económicos durante el cierre del año 2004.

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