Ludwin Loáisiga López
Elio Francisco Castellón asesinó de un disparo a quemarropa a la joven Cristina Rebeca Aguilera, e hirió a la madre de ésta, Martha Rodríguez, para luego huir del lugar en dirección a su casa, donde se suicidó de un balazo, la noche del 30 de diciembre.
El crimen ocurrió a las 8:30 p.m. en el barrio Venezuela, de Enel Rubenia tres cuadras al norte. El sujeto se quitó la vida minutos más tarde del puente El Edén una cuadra al norte y una y media arriba, según el reporte oficial de la Policía del Distrito Cuatro de Managua.
Familiares de las víctimas dijeron que Castellón, un taxista de 67 años, acechaba a Rodríguez, de 37 años, quienes sostuvieron una relación de cinco años que ya había terminado.
“El señor no aceptaba que ella lo dejara y la obligaba a que ella anduviera con él siempre, aunque ella no quería. Él le exigía, siempre andaba armado”, dijo Norma Rodríguez, hermana de Martha.
Indicó que el día del crimen, Rodríguez salió a comprar carne asada en compañía de sus dos hijas Cristina Rebeca, de 23 años, y otra de 4 años. Cuando estaban en la fritanga, Castellón llegó en su taxi y tuvo una breve discusión con Rodríguez, aunque al final abandonó el lugar.
Al salir del local, Rodríguez pidió a sus acompañantes tomar otra calle para evadir a Castellón, pero éste las interceptó y exigió a Rodríguez subir al vehículo, relataron familiares de las víctimas.
Tras el inicio de una nueva discusión, Castellón sacó un revólver calibre 38 e hizo cuatro disparos. Uno dio en la espalda de Cristina Rebeca, quien se había interpuesto entre su madre y el taxista. “Ella dijo: ‘No, a mi mamita no, no le hagás nada a mi mamita”, aseguró Norma Rodríguez. Otro disparo dio en el abdomen de Rodríguez, quien está hospitalizada en el Manolo Morales.