- ONU pide a las naciones que asuman un compromiso a largo plazo con las víctimas del maremoto
AFP
NUEVA YORK.- El Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, pidió a la comunidad internacional un compromiso a largo plazo para asistir a las víctimas del maremoto del Océano Índico y reconstruir las zonas devastadas por la catástrofe.
Annan sostuvo asimismo que la ONU asumirá la coordinación internacional de la asistencia, pero advirtió que los esfuerzos podrían quedarse cortos por culpa de la magnitud de la tragedia, que ha dejado unos 120,000 muertos y 5 millones de desplazados en el sudeste asiático.
“Es concebible que uno no pueda responder a todas las necesidades de cada uno de los países”, dijo Annan en su primera comparecencia ante la prensa en la sede de la ONU, en Nueva York, tras interrumpir sus vacaciones de fin de año.
“Es tan enorme que ninguna agencia o país puede solucionarlo por sí solo”, recordó Annan, indicando que “no podríamos perdonarnos no intentarlo, nuestra humanidad común nos lo pide”.
Annan cifró en 500 millones de dólares la ayuda ofrecida hasta ahora por la comunidad internacional para socorrer a las víctimas del maremoto y valoró la respuesta como “buena”.
Hasta la fecha, “se han comprometido y recibido un total de 500 millones de dólares”, agregó Annan, destacando que “más de 30 países se han ofrecido para ayudarnos a asistir a millones de individuos”.
“Se trata de una catástrofe global sin precedentes y requiere una respuesta global sin precedentes”, recordó el Secretario General, que este jueves regresó a la ONU tras interrumpir sus vacaciones para seguir los esfuerzos de ayuda a los 5 millones de personas que perdieron su hogar por el maremoto que mató a otras 119,000.
La ONU va “a jugar un papel de liderazgo en esto, trabajando con toda la comunidad internacional”, dijo Annan, haciendo hincapié en que se requerirá “mucho dinero, mucho esfuerzo y durante un largo plazo”.
Estas declaraciones se produjeron poco después de que la ONU anunciase que el Banco Mundial (BM) liberará 250 millones de dólares para los esfuerzos de asistencia, compromiso expresado por el presidente de la institución, James Wolfensohn, en conversación con el Secretario General.
Asimismo, Annan mantuvo contactos con el secretario de Estado estadounidense Colin Powell y con representantes de Australia, India y Japón, integrantes del grupo de países que promueve una respuesta coordinada a las necesidades provocadas por el desastre.
También se reunió con los embajadores de Bangladesh, India, Indonesia, Tailandia, Maldivas, Birmania, Sri Lanka y Somalia, los países afectados por las mortales tsunamis (olas gigantes).
Las palabras de satisfacción de Annan por el dinero ofrecido hasta el momento contrastaban con las del coordinador de ayuda de emergencia de la ONU, Jan Egeland, quien dijo que los países ricos habían sido “tacaños” a la hora de comprometer ayuda.
Egeland, quien se sentó junto a Annan en la conferencia de prensa de este jueves, dijo que no pretendía “abrir ninguna discusión” con sus declaraciones, que provocaron una respuesta airada de varios medios de prensa norteamericanos.
“Es mi trabajo, mi trabajo a tiempo completo, defender a los pobres y pedir dinero a aquéllos que pueden darlo”, afirmó.
MILES DE MILLONES EN PÉRDIDAS
La ONU ha cuantificado en 1,600 millones de dólares los recursos que se necesitarán para atender las tareas de socorro inmediato.
Munich Ré, el primer grupo de aseguradoras del mundo, estimó que el sismo causó daños materiales que podrían superar los 10,300 millones de dólares.