- El sector transporte y los proyectos de inversión pública se vieron agitados este año que termina. Los buseros se ganaron el rechazo de los usuarios al subir por la fuerza los pasajes en todo el país. Pero fue Hispánica la que atrajo la atención de todos, cuando salió a luz pública que esta empresa española no estaba en capacidad de construir la carretera que llegará hasta Granada, sumado a un olímpico retraso en la ejecución de la obra, por donde el propio Presidente de la República transita todos los días
Moisés Martínez
A lo largo del año, como consecuencia de la problemática del transporte y de las anomalías en la ejecución de importantes obras de infraestructura, el polémico Ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano, muchas veces tuvo el “amargo” honor de figurar en las primeras planas de los diarios nacionales por aventurarse en varios proyectos que se convirtieron en la piedra en los zapatos de su gestión.
Solórzano inició el año anunciando un ambicioso proyecto de adoquinado, cuya meta era que al finalizar el presente año, Nicaragua contaría con 366 kilómetros nuevos de carretera, a lo largo de sus cuatro puntos cardinales, a un ritmo de un kilómetro diario.
Desde el principio el proyecto fue tildado de ambicioso y poco realista por la simple razón de que en Nicaragua no se cuenta con la capacidad de fabricar la cantidad de adoquines necesarios para la idealista meta. Sin embargo, Solórzano se mantuvo firme y todo el tiempo sostuvo su meta profetizada y para demostrar su seguridad hasta erigió un “adoquinómetro” en la entrada del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), el cual mediría públicamente el pulso al proyecto de adoquinado.
Al final, las negras previsiones de entidades como la Cámara de la Construcción y la Asociación Nacional de Ingenieros y Arquitectos se cumplieron. La línea roja del adoquinómetro no llegó a subir mas allá de los 105 kilómetros, por lo que la meta soñada por Solórzano ni siquiera alcanzó un 50 por ciento de cumplimiento.
TRAS UNA DE CAL,LLEGÓ LA DE ARENA
Sin embargo, en medio de este aparente fracaso, la misma Cámara de la Construcción y el Banco Mundial reconocieron positivamente la iniciativa de Solórzano, dado que por primera vez en la historia de Nicaragua se superó la barrera de los cien kilómetros adoquinados en un año, además de abarcar sitios tan distantes como las islas de Corn Island y Ometepe.
La avalancha de proyectos del MTI también se reflejó en una de las áreas sensibles de todo país, como son las carreteras. Sin embargo, éstos en su mayoría estuvieron llenos de cuestionamientos, principalmente referente a su calidad y durabilidad.
En ese sentido, el MTI anunció la ejecución de un poco más de 300 kilómetros de carreteras y caminos durante todo el 2004, cifra que supera considerablemente lo trabajado anualmente por los gobiernos anteriores.
Sin embargo, a pesar de la buena ejecución en proyectos como los tramos San Lorenzo-Muhan y Tipitapa-El Coyotepe, el MTI ha enfrentado serios cuestionamientos por la lentitud en la construcción de tramos vitales como Chinandega-El Guasaule, las grietas que han aparecido en San Benito-San Lorenzo y el poco avance en Sébaco-Jinotega, entre otros.
El GRAN FIASCO
Pero ninguna carretera le trajo más dolores de cabeza a Solórzano, como el tramo que se construye desde la entrada de Ticuantepe hasta Granada, la cual el ministro llegó a calificarla como “el divieso en la cara del MTI”.
La obra, proyecto insignia del Plan Nacional de Desarrollo es la vía utilizada por el mismo presidente Enrique Bolaños para ir a sus labores diarias.
En abril de este año, LA PRENSA a través de una completa investigación periodística reveló las numerosas irregularidades que se dieron en el proceso de licitación para la adjudicación del contrato a la empresa española Hispánica.
Entre las irregularidades figuraron principalmente la omisión de un informe técnico de especialistas del MTI que señalaban la incapacidad de esta empresa para ejecutar este proyecto y en segundo lugar la clara injerencia de un ex funcionario de la embajada española en el país, quien presionó para que se le adjudicara el proyecto a esta empresa, pese a que ésta no cumplía varias exigencias establecidas en el contrato de licitación.
En medio del lento avance del proyecto, el MTI ha revelado distintas modificaciones al diseño original de la ampliación de la carretera, debido a la incapacidad de Hispánica para continuar su ejecución con el monto (22 millones) que ofrecieron en la licitación.
BUSEROS REPROBADOS
En lo referente al transporte, la nunca vista escalada alcista en los precios del petróleo durante el 2004 ocasionaron que este año los transportistas, principalmente los del transporte colectivo, fueran blanco de fuertes críticas y cuestionamientos durante todo este año.
En primer lugar, el transporte público quedó nuevamente en deuda con la población en lo referente a la adquisición de mejores unidades, trato amable a los pasajeros tanto de conductores como cobradores, y prudencia al momento de conducir un bus o un taxi. Según datos de la Policía Nacional, estos conductores se ven involucrados en por lo menos cinco accidentes de tránsito diariamente.
El primer conflicto serio en el 2004 con los transportistas colectivos y selectivos se dio en marzo, cuando se cumplía el plazo de la segunda prórroga para el pago de los seguros vehiculares.
Los registros de la Policía Nacional arrojaron en ese entonces que solamente buses y taxis no lo habían adquirido, tal y como manda la Ley de Tránsito.
Amenazas de paro, marchas y plantones frente al edificio de la Asamblea Nacional fueron la técnica con la que los transportistas eludieron en primer lugar el pago de los seguros vehiculares, para lo cual contaron con la complicidad de los diputados que ampliaron por segunda vez la prórroga hasta septiembre de este año.
Posteriormente, un par de meses después los transportistas iniciaron otra ola de protestas con la misma tónica. Amenazas de paro, marchas y plantones.
gobierno evitó paropagando subsidios
Esta vez los transportistas exigían la modificación del cobro del Impuesto Selectivo al Consumo, el cual grava a los combustibles, para que se fuera reduciendo gradualmente a medida que se incrementaban los precios de los derivados del petróleo.
Ante la negativa del Gobierno, los transportistas iniciaron una huelga que duró un día y que fue desmontada luego que el Gobierno acordó la entrega directa de un subsidio de 49 millones de córdobas con el fin de compensar las supuestas pérdidas que enfrentaba este gremio por el incremento en el precio de los combustibles, además de una serie de exoneraciones fiscales por la compra de llantas y repuestos para las unidades.
Durante la parte media del año, se dio una especie de impasse en el conflicto con los transportistas, reavivándose nuevamente en septiembre cuando los transportistas alegaron estar imposibilitados de pagar los seguros.
Las críticas no se hicieron esperar. La Policía dijo que no darían más plazos, mientras que la población exigía mano firme contra lo que consideran el grupo más irresponsable referente a la prestación de un servicio.
Sin embargo, los transportistas ganaron la tercia. La Policía concedió a los buses una condición especial que les permitía circular solamente con el seguro de licencia profesional, mientras se organizaban sus empresas afianzadoras, las que a finales de este año aún no entran en operación.
Sin embargo, no se había disipado el humo luego del conflicto por los seguros vehiculares, cuando los transportistas iniciaron el más serio de los enfrentamientos con las autoridades, cuando sorpresivamente anunciaron un paro de transporte si el Gobierno no les ayudaba a enfrentar el incremento en sus costos de operación.
PASAJE SUBIÓ POR LA FUERZA
En medio de esta nueva discusión, los transportistas advirtieron la necesidad de un alza en la tarifa de bus. El Gobierno intervino nuevamente y les aprobó otro subsidio, esta vez por el monto de 30 millones de córdobas.
Las críticas aumentaron de tono. Especialistas económicos señalaron que durante el 2004, sumando el monto de los dos subsidios más las exoneraciones fiscales, los transportistas habían recibido más de 100 millones de córdobas de las arcas del Estado, pero lo peor estaba por venir.
Debido a que todavía el Gobierno no había publicado en La Gaceta la reforma en el Presupuesto de la República estableciendo la entrega de los 30 millones de córdobas, los transportistas de Managua arbitrariamente aumentaron la tarifa de transporte a tres córdobas, ante la inoperancia de las autoridades policiales y municipales, quienes se “boleaban” la responsabilidad para remediar esta acción, mientras los usuarios pagaban el alza ilegal.
Finalmente, luego de una semana, los transportistas suspendieron el cobro ilegal al formalizarse la entrega del subsidio.
PEDRO CON MISIÓN IMPOSIBLE
Mientras el Ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano, hizo en el año 2004 el trabajo de relacionista público de Hispánica al enfrentar constantemente la avalancha de críticas por las irregularidades en la adjudicación del contrato, el proyecto se hundía tan vertiginosamente que a fines de este año sólo se habrán ejecutado unos cinco kilómetros de los 31.5 que comprende el total de proyecto.
En ese sentido, el 2005 emerge para Solórzano con un reto casi imposible de acuerdo a especialistas en la construcción: finalizar para noviembre del próximo año la ampliación de esta carretera, la cual deberá contar con varias bahías para buses, puentes peatonales e incluso el más grande paso a desnivel del país.