- Un recuento del futbol latino en un agitado año
Vicente L. Panetta BUENOS AIRES/AP
Lejos del infierno, el futbol de Brasil siempre se las arregla para meter golazos en arcos del paraíso: fue campeón de la Copa América y tiene a Ronaldinho como el mejor futbolista del mundo, en un año también de algarabía para Argentina, Colombia y Perú.
Su fascinante futbol, sin embargo, sigue en una deuda que saldó su visceral enemigo argentino, que es la medalla de oro de los Juegos Olímpicos.
Argentina se alzó con esa presea por primera vez en la historia, en Atenas; además ganó el preolímpico sudamericano en Chile y su popular club Boca Juniors atrapó la Copa Sudamericana.
Colombia paseó su bandera de campeón en la Copa Libertadores gracias al Once Caldas y Perú lo hizo en la Recopa con Cienciano.
En sus choques decisivos, Once Caldas y Cienciano fueron verdugos nada menos que de Boca.
Y en las eliminatorias sudamericanas, una carrera de largo aliento con llegada a Alemania en 2006, el dominador es Argentina, con dos puntos más que Brasil y cuatro más que Paraguay y Ecuador.
Hoy por hoy y cumplidas 11 de las 18 fechas, Argentina, Brasil, Paraguay y Ecuador estarían en el Mundial, mientras que Uruguay, que es el quinto, dirimiría su suerte ante el ganador del grupo de Oceanía.
En cuanto a las eliminatorias mundialistas de la Concacaf, pasaron al hexagonal final México, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Panamá y Trinidad y Tobago.
Ese hexagonal se jugará de febrero a noviembre del 2005 y dará tres cupos al Mundial de Alemania. El cuarto disputará un repechaje con un equipo de Asia.
México fue una tromba en el arranque de esas eliminatorias, al ganar su grupo con seis triunfos en otros tantos partidos, jugando antes modestos equipos del Caribe.
Además de adjudicarse la Copa América, Brasil cerró el 2004 al tope de la clasificación mundial de selecciones de la FIFA por encima de Francia y Argentina.
No hubo cambios en los tres primeros lugares del ranking, con Brasil acumulando 843 puntos frente a los 792 de Francia y los 785 de Argentina. Este es el tercer año consecutivo que Brasil se mantiene en la cúspide de la lista, es decir desde 2002, cuando ganó su quinto campeonato mundial.
México subió un escalón para ser séptimo a costa de Inglaterra, mientras que Portugal e Italia completan los diez primeros.
Entre los seleccionados latinoamericanos, Uruguay es el otro que aparece entre los 20 primeros en el 16to. Atrás siguen Colombia (26), Costa Rica (27) y Paraguay (30).
RONALDINHO, EL ASTRO
La FIFA también distinguió a Ronaldinho como el Jugador del Año, superando así al francés Thierry Henry y al ucraniano Andry Shevchenko.
Argentina se desquitó de Brasil en el Preolímpico en Chile, que ganó de punta a punta y junto con Paraguay, que eliminó a Brasil, fueron los representantes de la Conmebol en Atenas.
Por la Concacaf avanzaron México y Costa Rica, que regresó así a una justa olímpica tras 20 años de ausencia.
En Atenas, Argentina ganó invicto y sin goles en contra y con Carlos Tevez consagrado como la figura y el máximo artillero con ocho goles.
Tevez, quien acaba de ser vendido en unos 20 millones de dólares por Boca al Corinthians de Brasil, también marcó el gol en la final cuando Argentina venció 1-0 a Paraguay, que se quedó con la medalla de plata.
Fue el primer oro para Argentina en 52 años y la primer presea para Paraguay en toda su historia.
A nivel de equipos, Once Caldas fue el rey por haber ganado la Copa Libertadores, el torneo más importante de la región entre clubes.
El conjunto de Manizales tuvo como baluarte a su arquero Juan Carlos Henao, quien atajó dos penales en la definición por esa vía.
El partido en el estadio Palogrande había finalizado 1-1, mientras que en La Bombonera de Buenos Aires terminó sin goles.
Al despuntar diciembre y con la corona de campeón, Once Caldas fue a Yokohama por la gloria total en la Copa Intercontinental.
Pero allí se encontró con Porto de Portugal, que en los penales le ganó 8-7. El argentino Jonathan Fabbro pudo haber liquidado el pleito en el quinto, pero lo estrelló en el travesaño.
Esa derrota derivó en la renuncia del técnico del Once Caldas, Luis Fernando Montoya, de 47 años.
Días después, Montoya recibió un par de disparos durante un intento de asalto en las afueras de Medellín y sufrió la parálisis de sus extremidades.