- Algunas comunidades surgieron alrededor de los Cayos por la pesca
Amalia Morales
RAAN. — A hora y media al norte de Bilwi y alrededor de un islote verde oscuro, de mangles, en el que no habitan más que leyendas de guardianes y tesoros escondidos, se descubre un caserío cuyos cimientos están sepultados en pleno mar.
Cayos Miskitos, como le llaman al caserío por el nombre del cayo que está en el vecindario, cuenta con unas 80 casas en las que hay vida de junio a enero, los meses en que se levanta la veda y se extrae la langosta de la que viven todos sus pobladores.
Para comunicarse entre sí, de una casa a otra, la gente se traslada al remo y en cayucos. Unos pocos lo hacen en pangas con motor, vehículo que también les sirve para alcanzar los bancos de langostas que están a 25 millas de las costas, área que la Ley de Pesca les permite explotar a los pescadores artesanales de la zona, y que actualmente es objeto de conflicto para los marinos de la comunidad.
Eddy Knight, presidente de la recién formada Asociación de Pescadores Artesanales de Cayos Miskitos, denunció que el área está siendo invadida por barcos industriales de las empresas pesqueras instaladas en Puerto Cabezas y de embarcaciones piratas procedentes de Honduras. Como prueba, Knight, mostró las nasas (cajas de madera de reglas) quebradas. “Sacan nuestras langostas y nos dejan a nosotros sin producto para vender”, se quejó el pescador. Su malestar es compartido por el resto de pescadores de la zona, quienes aseguraron que han denunciado esta problemática a las distintas autoridades en Puerto Cabezas, pero que hasta ahora ninguna les ha resuelto.
La única institución con presencia en el caserío es el Ejército de Nicaragua. El teniente Francisco Navarro, al mando de la base militar, dijo que se está patrullando el área y se estaba tomando nota de las denuncia de los pescadores.
PÉRDIDAS
Los pescadores aseguraron que mientras las autoridades proceden ellos reportan pérdidas. En los Cayos, un galón de gasolina cuesta 65 córdobas, y en cada viaje hasta la zona de pesca se consumen entre 25 y 30 galones de combustible, un aproximado de 325 córdobas, y entre 25 y 40 litros de aceite. A estos gastos de pesca, los pescadores suman el costo de la vida, que en esta zona suele ser el doble y hasta el triple de Managua.