- Procesión multitudinaria fue custodiada por Bomberosde Granada
Arlen CerdaCORRESPONSAL/GRANADA
DIRIOMO – Entre panderetas, chischiles y recitales se realizó este 24 de diciembre el tradicional pase del Niño Dios en Diriomo. Unos 60 niños y niñas, vestidos de pastores desfilaron desde las 9:30 de la noche, en una procesión multitudinaria que fue custodiada por una unidad de los Bomberos de Granada.
El cuerpo bomberil anunció y abrió camino al pase, provocando la atención de los diriomeños que no tardaron en invadir la calle central para participar en la celebración navideña.
“¡Pastores, pastores, vamos para Belén!”, cantaron los pastorcitos, agitando sus populares instrumentos, mientras alternaban bajo una noche clara, repleta de estrellas con cinco jóvenes vestidos de ángeles que recitaron sus oraciones a María y al Niño Dios.
El tradicional pase salió desde la casa de la “madrina del Niño Dios” —doña Emelina Sandino de Pichardo— en la Quinta Emelina, ubicada sobre la carretera hacia Granada, a 200 metros del centro urbano del pueblo, hasta el Santuario de Nuestra Señora de Candelaria, donde se realizó una solemne Eucaristía para esperar el nacimiento de Jesús, cuya actividad fue celebrada en el templo, con copiosos abrazos entre los fieles y la explosión de cargas cerradas y juegos de luces con las que el párroco Mario Campos deseó una “¡Santa y buena Navidad!”.
RECREANDO TRADICIONES
Este fue el primer año que doña Emelina Sandino se encargó de organizar el pase del Niño Dios. “Hace como un mes y medio el padre Mario dijo en una de las misas que todavía no había madrina del Niño Dios y entonces decidí hacerme cargo este año”, recordó doña Emelina, quien con esta celebración recreó las tradiciones de la Navidad nicaragüense con la presentación de villancicos nacionales, protagonizados por un grupo de niñas y niños vestidos de pastores y ángeles.
“DEBEMOS SER HUMILDES”
El padre Mario Campos insistió en la celebración tradicional de la Navidad con el regocijo por el Nacimiento del Niño Dios como Salvador del mundo “más allá de los obsequios y las borracheras que no son el objeto de las festividades católicas… debemos ser humildes, ser pequeñas ofrendas diarias para el Señor y María”, clamó.
LA CARROZA
Este año, durante el pase, una de las principales atracciones para los diriomeños fue una bella carroza que recreaba el humilde pesebre, donde Jesús vino al mundo.
Los pequeños hermanos Emelina y René Salvador Pichardo Sandino representaron a María y José, a bordo de una carroza, contemplando al Niño Dios recién nacido, y con la compañía de otro par de niños vestidos de pastores, las imágenes de un buey y un ternero y hasta un par de chivitos reales que masticaron chilla durante toda la procesión.
La decoración de la carroza estuvo a cargo de los mismos diriomeños y para lograrla se utilizaron papel craft, el musgo conocido como barba de viejo y pinturas en tonos terracota.