Emiliano Chamorro
En las últimas encuestas realizadas este año, los pobladores no ven bien el hecho de que la Iglesia Católica se inmiscuya en política, sobre todo cuando su relación se vincula a los caudillos y su participación en actos partidarios.
Esta percepción también es compartida por el sacerdote chontaleño Alexis Vargas Galeano, de 31 años, párroco de Villa Sandino, Chontales, quien lamenta la actitud del cardenal Miguel Obando y Bravo, así como la de otros líderes de la Iglesia Católica, de inmiscuirse en asuntos políticos y partidarios.
“No vemos bien el papel de algunos jerarcas católicos y también evangélicos”, observó Vargas.
Sostuvo que “esto de la política y el poder está haciendo mucho daño a la Iglesia. Y sobre todo, está dando lugar al escepticismo, a una indiferencia religiosa en mucha gente… y no tiene que ser así, porque nosotros al fin y al cabo a quien rendimos culto es a Dios, no es a un jerarca”.
Observó que la relación iglesia-partido impide que el Evangelio sea sólido y creíble, por lo que recomendó a los líderes católicos de la Arquidiócesis de Managua, ser más cuidadosos con su imagen de pastores católicos.
“La Iglesia no está hecha para partido alguno. La Iglesia no tiene partido, entonces, este tipo de intromisiones o este tipo de relaciones, parece que la Iglesia estuviese casada con los partidos”, enfatizó.
MISIÓN DE LA IGLESIA
Recordó que la misión de la Iglesia es de orientación y evangelización y no se puede dar lugar para que la gente mal interprete la función ministerial de la Iglesia.
Vargas añadió que el acercamiento de los jerarcas católicos con la política es “muy errónea”, y en ese sentido aseguró que “desgraciadamente mucha gente sigue creyendo que el Cardenal es la máxima autoridad (eclesial) de Nicaragua, y no es así”, aseguró, mientras aclaraba que el cardenal Miguel Obando y Bravo es la autoridad nada más de la Arquidiócesis de Managua, la cual comprende Managua, Carazo y Masaya.
El sacerdote es el encargado de la Pastoral Juvenil de Chontales y Río San Juan, lugares donde se llevó a cabo una encuesta sobre la situación actual de la juventud.
Según Vargas, en la encuesta los jóvenes rechazan la relación iglesia-partido, postura que señala de preocupante para la imagen de la Iglesia.
POR NUEVO LIDERAZGO
Por otro lado, Vargas está convencido de que la Iglesia tiene que entrar en una etapa de renovación y que para tal misión los sacerdotes jóvenes tienen que marcar la pauta para un nuevo liderazgo eclesial.
En ese sentido observó que en Nicaragua hay muchos sacerdotes que realizan un excelente trabajo pastoral desde sus parroquias, por lo que lamenta que las críticas en contra de la Iglesia se generalicen.