Pleito por cierre del fisco

Amparo Aguilera Roman, Times, serif»> Pleito por cierre del fisco Amparo Aguilera La Dirección General de Ingresos (DGI) podría comparecer en los próximos días ante los tribunales de justicia si no se retracta y “limpia” el nombre de la empresa Soldepot, cuya sucursal de lentes está ubicada en Metrocentro. Así lo sentenció Mirko Cuculiza Mántica, […]

Amparo Aguilera

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Pleito por cierre del fisco


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La Dirección General de Ingresos (DGI) podría comparecer en los próximos días ante los tribunales de justicia si no se retracta y “limpia” el nombre de la empresa Soldepot, cuya sucursal de lentes está ubicada en Metrocentro.

Así lo sentenció Mirko Cuculiza Mántica, dueño de la empresa, quien recientemente introdujo un recurso de revisión para “limpiar el honor de la familia y del negocio”, según reiteró. Aunque el Fisco no está dispuesto a revocar la decisión porque argumenta que es “evasora”.

Cuculiza, acompañado por su contador general Daniel Martínez, comentó a LA PRENSA que los funcionarios de la DGI “presumieron” que estaba evadiendo impuestos, por la no emisión de las facturas (en las que se incluye el Impuesto al Valor Agregado, IVA), y sin verificar la acción procedieron a cerrar el negocio por un día y a establecer una multa de 12 mil córdobas.

“Ellos (la DGI) se presentaron el 12 de diciembre al kiosco de Soldepot en Metrocentro, revisaron y luego hicieron una acta donde detallaron la palabra presunción, donde además reflejaron todo el arqueo del día. Incluyendo 20 mil córdobas que son producto de las ventas del día anterior que no se depositaron porque el banco estaba cerrado y por eso nos cerraron”, explicó Cuculiza.

EXPEDIENTE ACUSA

“Nosotros en ningún momento hablamos de presunción. En realidad se les cerró el negocio porque sus trabajadores no supieron dar explicaciones de por qué esos 20 mil córdobas siendo resultado de las ventas no contaban con sus facturas correspondientes. Nosotros les dimos dos días para que nos dieran explicaciones, sin embargo llegó el martes (14 de diciembre) y todavía no tenían una justificación”, respondió Danilo Rodríguez, responsable de Clausura en la DGI.

Pero Daniel Martínez, el contador de la sucursal, insistió en que todo está reflejado en sus estados de cuenta.

“Incluso los lentes tienen un código y a cada factura se adhiere éste, entonces no hay manera de que se vendan por debajo de la mesa. Inclusive hasta a la familia del dueño se les da factura, así es que vamos a llegar a las últimas consecuencias”, reiteró.

Róger Arteaga, titular de la DGI, apuntó que la entidad también está dispuesta a jugar en esa “cancha”.

“La empresa es evasora, y es reincidente. Tal vez el dueño sea honesto pero allí su contador está haciendo cosas indebidas”, señaló. Hecho que fue negado por Martínez.

Según el informe del Departamento de Fiscalización de la DGI, el 22 de enero de 1999 Soldepot fue sancionada por no emitir factura. Luego en mayo del 2003, se le entregó una nota de prevención por no presentar ante la entidad sus libros contables, por lo que en ese entonces firmó una carta de compromiso para cumplir con esa obligación. A la que ahora se agrega su reciente actuación.

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