Recreando los pasajes bíblicos previos al nacimiento de Jesucristo, estos niños recorren los distintos barrios de Matagalpa en las tradicionales posadas.

Niños recrean periplos de Sagrada Familia

Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /MATAGALPA Recreando los periplos bíblicos de la Sagrada Familia, previos al nacimiento de Jesucristo, un grupo de niños recorre distintos barrios de la ciudad de Matagalpa llevando a las familias matagalpinas un mensaje de paz y unidad, con las tradicionales Posadas. Luciendo trajes similares a los que usaban María y José, […]

Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /MATAGALPA

Recreando los periplos bíblicos de la Sagrada Familia, previos al nacimiento de Jesucristo, un grupo de niños recorre distintos barrios de la ciudad de Matagalpa llevando a las familias matagalpinas un mensaje de paz y unidad, con las tradicionales Posadas.

Luciendo trajes similares a los que usaban María y José, padres de Jesús, los pequeños iniciaron sus recorridos nocturnos el 16 de diciembre y concluirán a la medianoche del 24, cuando según la tradición, llegue el ansiado nacimiento del Mesías.

En sus recorridos, los pequeños se turnan para cargar las imágenes de un “nacimiento” y todos van cantando alegres villancicos navideños hasta llegar a las casas donde piden posada.

Luego de recrear los pasajes bíblicos y orar por la paz y la unidad familiar, los pequeños reciben algunas golosinas por parte de los dueños de casa.

PRIMERAS MARÍAS YA ESTÁN CASADAS

Doña Juana Isabel Escoto Mairena, lleva 23 años acompañando a los niños en las tradicionales posadas navideñas y exclama: “Imagínese: las primeras ‘Marías’ ya son mujeres casadas, con sus propias familias”.

Según la señora Escoto, las Posadas iniciaron en 1981, cuando las religiosas del Colegio San José y algunas madres de familia iniciaron los recorridos por la Avenida José Dolores Estrada de la ciudad de Matagalpa.

“Éramos un grupo de madres de las más pobres de Matagalpa y con las hermanitas del San José empezamos las posadas. Íbamos donde Chale Solís (q.e.p.d.), quien regalaba juguetes para los niños pobres y así íbamos de tienda en tienda, pidiendo juguetes”, recuerda doña Juana.

Y añade: “Hoy ya no pedimos juguetes, le dan un paquetito a los niños, pero hoy lo hacemos con más devoción porque venimos dejándole un mensaje de paz a cada hogar. Venimos deseándole la paz a todo el mundo, a Nicaragua sobre todo que está tan convulsionada con tantas noticias malas. Nosotros queremos darle una noticia buena a Nicaragua, a nuestros hermanos, sobre todo a quienes nos reciben en sus casas”.

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